Dice el dicho popular que "el domingo es el día del Señor" perodesde hace tres años algunos feligreses parecen haber colgado el traje de misay canjeado sus ofrendas a la fe por bolsas de grandes multinacionales.

Tras la modificación de la Ley de horarios por Real decretoen 2012, que otorga a las empresas la plena libertad para determinar las horasde apertura de sus establecimientos, los fines de semana se han convertido enun lugar de peregrinaje para los nuevos clientes -según varias encuestasparejas jóvenes y universitarios- fieles a la nueva moda de comprar losdomingos.

Y bajo el argumento de "estoy favoreciendo la creación deempleo" los valencianos -entre otras Comunidades- han modificado sus rutinas decompras. Pero los datos recogidos en 2013 por el Instituto Nacional deEstadística (INE) ofrecen una imagen muy distinta.

Más días, más horas y más ventas, genera más empleo. Esa esla ecuación que utilizó el Gobierno Central para la implantación de la Ley haceahora tres años, pero la encuesta anual de Comercio realizada por el INE -tansólo un año después- añadía un elemento más a la receta: no para todos.

Y es que en 2013 la ventas del Comercio al por menordescendían un 2,6% y su facturación apenas representaba la tercera parte deltotal. Es decir, que mientras las empresas con más de 50 empleado superaban los40.000 euros en productividad, las pequeñas empresas –de carácter principalmentelocal- se convertían en las menos productivas, con 14.872 euros.

Con estos datos se explica que las plantillas del pequeñocomercio se vieran reducidas en 1,8% tumbando así la promesa de la creación de nuevospuestos de trabajo.

Un año después, 2014, el cruce de los datos de laEncuesta de Población Activa (EPA) con los del Índice de Comercio Minorista(ICM) continuaban reflejando una contratación menor a la prometida, ya que lasgrandes superficies habían generado la mitad del empleo que el pequeño comercioen ese mismo período.

Y con este argumentario en la mano, el nuevo Consell deValencia ha retomado la polémica manifestando su intención de acotar el númerode zonas que van a poder aplicar esa libertad horaria –que pasaría de las cincoactuales a una única área, en el centro histórico de la ciudad- quepermite la apertura de 90 horas semanales y todos los domingos y festivos hasta12 horas.

El apoyo del Ayuntamiento de la ciudad, con Joan Ribóencabezando la iniciativa, va a resultar fundamental para sacar adelante dicharevisión dadas las dificultades legislativas. Y es que solo bajo la aprobacióndel Gobierno central pueden ser revocadas las concesiones adquiridas por lasgrandes superficies en 2013.

Si finalmente se decide tramitar la anulación de las áreas, elvolumen de recursos judiciales podría multiplicarse y los informes técnicos emitidospor el PP valenciano durante su gobierno para justificar las concesiones jueganen contra.

De hecho, ya hay un precedente: MediaMarkt, que obtuvo elreconocimiento -por vía judicial- de su derecho a abrir los domingos. Y comoalternativa, la apelación a la Comisión Nacional de los Mercados y de laCompetencia como hiciera el centro comercial Gran Turia aunque solo sea porque,interponer el recurso, posibilita abrir sin restricciones hasta que la AudienciaNacional se pronuncie, dificultando aún más el cumplimiento de la promesaelectoral que llevaba en su programa para Les Corts Valencianes Compromís y querecogía la modificación con el objetivo de la creación de empleo de calidad.

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