De auténtico culebrón es lo que se ha vivido estos últimos días en la provincia de Toledo, y es que el nuevo mapa político dibujado tras el 24-M, ha dado, entre otras cosas, la llave de gobierno a los partidos emergentes poniendo a funcionar una estratagema de pactos poco habitual hasta la fecha. Un claro ejemplo lo hemos vivido en la Junta con el pacto PSOE-Podemos (ratificado por la Asamblea de Podemos con un 96,37% de los votos), pero también en infinidad de municipios repartidos a lo largo y ancho de Castilla-La Mancha.

Eso sí, si bien para el partido morado la filosofía aplicada se ha basado en apoyar a los socialistas allá donde la higiene democrática lo permitía, Ciudadanos fijó el criterio en prestar su apoyo a los partidos que representasen las lista más votada.

Posición ésta, la de Ciudadanos, que se mantuvo firme en toda la Región hasta el día de investidura en las diputaciones.

Y es que mientras que en Guadalajara y tras mucha tensión Ciudadanos siguió fiel el guión marcado haciendo Presidente de la Diputación al popular José Manuel Latre, en la Diputación de Toledo el resultado no fue el esperado por los conservadores. El pasado día 25, el socialista Álvaro Gutiérrez, representante de la segunda lista más votada, fue investido Presidente con el apoyo del partido naranja.

¿Qué ha pasado realmente en Toledo?

Son muchas las confabulaciones que han sonado y siguen sonando en torno al acurdo PSOE-Ciudadanos en Toledo. Lo que sí sabemos es el que pasado martes día 23, Ciudadanos anunciaba en una nota de prensa que votaría a favor de la investidura del socialista Álvaro Gutiérrez, sumándose al PSOE y a Ganemos-IU, y dejando sin opción de revalidar su cargo al popular Arturo García-Tizón.

El pasado miércoles, el diputado provincial de Ciudadanos en Toledo, Antonio López, explicaba las razones de tal decisión destacando tres motivos fundamentales: el injusto reparto de dinero entre ayuntamientos, la ausencia de planes de empleo y un mayor interés por el perfil del candidato socialista que el del popular.

Para García-Tizón, expresidente y candidato del PP a la Diputación de Toledo, la única razón del pacto estaría muy alejada de tales cuestiones expuestas. En rueda de prensa, el conservador reconoció que si él era el problema, se hubiese apartado si así lo quería Ciudadanos para permitir el gobierno del PP.

Algo que pasó después, por ejemplo, con la ex Presidenta de la Diputación de Guadalajara, Ana Guarinos. Pero según su opinión, la única realidad pasaba porque la decisión se tomó mucho antes de comenzar las negociaciones. Para el conservador, el ex presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, estaría detrás de la investidura como presidente provincial del socialista Álvaro Gutiérrez.

Otras realidades

Las razones que han llevado a Ciudadanos a apoyar al PSOE no son a primera vista simple teatro que disfrace intereses políticos más profundos. Y es que la formación naranja ha sido tajante con algunas de las realidades palpables estos últimos cuatro años en la Provincia de Toledo.

Una de ellas, la que hace referencia a los talleres de empleo.

Aquí, el partido de María Dolores de Cospedal optó por una forma de hacer política que convirtió a la Diputación en una agencia de colocación laboral del PP. Algo muy fácil de observar en los pueblos donde gobernaban los conservadores, en los que los índices de empleo mejoraron al mismo ritmo que la Diputación contrataba trabajadores de los mismos.

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