Tenía el partido de Alícia Sánchez Camacho como "joyas de la corona" en Catalunya las alcaldías de Badalona y Castelldefels, que ha perdido por no tener mayoría absoluta y por otros motivos. El diario ElSingular.cat hablaba de la única alcaldía catalana que queda al PP, a 70 kms. de Barcelona y 20 de Vilafranca del Penedès, en la comarca del Alt Penedès: Pontons, un pequeño pueblo de 470 habitantes, donde tiene un alcalde con 16 años en el cargo: Lluís Caldentey. En las últimas Elecciones municipales, ha conservado la mayoría absoluta, pero perdiendo dos concejales (ahora tiene 4, por 3 de CiU).

La oposición acusa a Caldentey de "caciquil", de tener atemorizado al pueblo si no le votan o le llevan la contraria. Lluís Escardó, cabeza de lista de CiU en el Ayuntamiento, dice que "Caldentey es una persona cercana, pero a cambio de hacer favores a la gente, siempre pide algo para sí". Hay tal temor al alcalde que "ha habido amenazas. Una persona me ha dicho que ahora que se va del pueblo, me podrá votar".

Asimismo, como en el caso ya contado en este diario de las "listas fantasma" de pueblos catalanes en donde algunos partidos no están implantados, "si Caldentey gana las elecciones, es por que más de 40 personas que no viven aquí están empadronadas y vienen a votar. Tiene toda la familia empadronada aquí: la mujer, los hijos, los nietos, amigos… Todos viven en Barcelona, pero el día de las elecciones vienen aquí a votar".

Pasa algo parecido desde hace años, aunque el número de empadronados en Pontons viviendo fuera era superior. En CiU creen que si no hubiera sido por esto, hubieran ganado la alcaldía. Y acusan al PP de haber comprado muchos votos de gente local, llegando al extremo del marroquí Abdul y su familia, que ahora viven en Alemania: "Vinieron expresamente a votar aquí.

Me lo encontré, le pregunté qué hacía aquí, dijo que venía a votar y que el alcalde les había pagado el vuelo", cuenta Escardó. Y así varios casos parecidos de favores a cambio de votos, como en una película de Berlanga, pero en la vida real.

La gente, aún así, habla bien de Caldentey, no por que sea del PP, sino por que es una persona muy cercana en un pueblo pequeño en donde todos se conocen, y por que ha hecho cosas por el pueblo.

Eso sí, cuando hay otro tipo de elecciones, el pueblo siempre vota más a CiU. Incluso gente que fue a votar el 9-N en la consulta catalana, luego le votó a él, del PP, en las municipales. Lo dice esto último gente que no quiere dar la cara, por si acaso. Aunque agradece la gente al alcalde ayudas a gente necesitada, como a un minusválido, al que acompañó para recibir ayuda especial. Se dice que siempre le votaría la gente aunque fuera de Esquerra Republicana de Catalunya.

Caldentey tiene fama asimismo de ultraconservador, llamó "tarados" a los homosexuales, se ha negado a casar gays o lesbianas en el Ayuntamiento y cuando el 9-N, se negó a dejar locales para la consulta, por lo que los habitantes tuvieron que ir a votar a los pueblos vecinos.

Peculiaridades de una personalidad de cualquier pueblo pequeño, donde las personas importan más que las siglas políticas.

Pero el PP le tendrá que tener como su "joya de la corona" catalana, aunque no le sirva para mucho, teniendo en cuenta lo contado antes, que cuando las elecciones regionales o estatales, es CiU el partido más votado en Pontons. Y es un pueblo de la Catalunya profunda, rodeado de otros pueblos con alcaldes de CiU o ERC.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!