Convertir ciertos discursos de políticos y sus "conseguidores" en "canción del verano" se está poniendo de moda. Ahora ya no necesitamos a Georgie Dann y nos bastan unas cuantas meteduras de pata de nuestros máximos representantes para tararear un nuevo hit veraniego.

Sin duda, a la cabeza de estas adaptaciones se encuentran nuestras alcaldesas. Si inolvidable fue el tema "Relaxing cup of café con leche" de Toni Peret para parodiar las dotes políglotas de la Sra. Ana Botella, no hay que olvidar que, más recientemente, el rap "El Caloret" de Rita Barberá, parodiado por "El Hormiguero", también hizo las delicias de los oyentes.

¡Toda una fuente de inspiración, sí señor!

Ahora, y pegando fuerte, tenemos el último tema basado en las declaraciones de Marcos Benavent ante los medios de comunicación. Esta canción fresca y pegadiza tiene como título "Era un yonki del dinero" y su letra dice así "Era un yonki del dinero, era un yonki del dinero, era un yonki del dinero, era un yonki del dinero, he sido inconsciente, he vivido en la inconsciencia, voy a intentar reponer lo que pueda, reponer todo lo que pueda, todo lo que pueda, todo lo que pueda, todo lo que pueda, he entraó en una historia, casi todo el mundo está así, y es lo que hay, es lo que hay".

"Me he llevado de todo, era un yonki del dinero" fue exactamente la excusa que un "hippy" y "arrepentido" Marcos Benavent daba a la prensa frente al juzgado de instrucción número 6 de Valencia el pasado 26 de mayo. La versión musical de este hit ha sido adaptada por Iván Lagarto, un experto en montajes de vídeo y musicalización. Ahora, el hit recorre las redes sociales como la pólvora.

Para su declaración ante el juez, Benavent, exgerente de Imelsa (empresa pública de la Diputación de Valencia), cambió su tradicional look de traje y chaqueta por otro en el que sus cabellos y su larga barba blanca le daban un aire de hippy de los sesenta.

Además, sus vestimentas y sus complementos en forma de pendientes recordaban a Richard Harris en la famosa película "Un hombre llamado caballo".

Hay que reconocer que la excusa de este "conseguidor" de dinero y de mordidas, que ha llevado a la tumba política a Alfonso Rus, presidente de la Diputación de Valencia, por contar dinero "en diferido", es al menos original y no tiene nada que ver con otras, como la de las tarjetas black, que se basaban en el aburrido y recurrente tema del desconocimiento.

Esperemos que ser adicto al dinero no sea un eximente del delito de robo y apropiación de dinero público, ya que si lo fuera, todos nuestros políticos y banqueros estarían libres de toda culpa, ahora eso sí, en lugar de grandes coches de lujo, nos los vemos comprando la Kombi, la mítica furgoneta "hippie" de Volkswagen. No se pierdan este hit, seguro que les gusta y, además, podrán apreciar la cara tan dura que tienen nuestros políticos y sus secuaces.

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