Cuando Oriol Junqueras aceptó el reto de Jordi Évole para ir a la casa de una típica familia andaluza, los Parejo, y defender su punto de vista de las ventajas de una Catalunya independiente, tanto para la propia Catalunya como para España, gente que yo conozco dijo que se le veía cohibido, desbordado, que no sabía cómo defender su propia opinión ante la de la familia anfitriona, que apenas hablaba. Yo creo que Junqueras, de manera muy inteligente, decidió dejar que ellos hablaran cuanto quisieran, que él no iba a interrumpirlos como hacen otros colegas cuando no oyen decir lo que quieren oír. Esperaría a que acabaran de hablar y acto seguido daría su opinión.

Y así lo hizo entonces.

El pasado sábado, Junqueras fue invitado al comienzo de La Sexta Noche, poco antes de que llegara Pablo Iglesias a someterse a las preguntas del público en La calle pregunta. Durante algo más de media hora, respondió amablemente, con absoluta tranquilidad y soltura a las preguntas del presentador, Iñaki López, la copresentadora Andrea Ropero y tres contertulios: Eduardo Inda, Xavier Sardà y Gemma Robles, alternando las preguntas con vídeos del político de todo tipo.

Eduardo Inda, habitualmente beligerante con Podemos, defensor a ultranza del cierre de la TV autonómica valenciana Canal 9 y antisoberanista, estuvo más moderado que de costumbre con Junqueras. Después de darle la enhorabuena por el nacimiento de su hija Joana, sus preguntas fueron muy suaves.

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La más fuerte fue "¿Cuántos años tendrá su hija cuando Catalunya sea independiente?" Él contestó que espera que cuando menos años tenga ella, eso ya haya ocurrido.

Cuando Xavier Sardà, el más duro contra él en sus preguntas, interrumpiéndole todo el tiempo, Junqueras no perdió la calma e incluso encontró hábiles y legítimos pretextos en que "cuando la mujer pedía tener derecho a votar, eso era ilegal" para apoyar la independencia catalana, aunque según Sardà, eso no tiene ningún apoyo ni en España ni en el extranjero. Asimismo, dijo Junqueras que "mientras Catalunya no tenga Estado propio, si podemos contribuir en algún aspecto para que los ciudadanos de España vivan mejor, lo haremos encantados".

También defendió, como otras veces, que en la Catalunya independiente el castellano será lengua cooficial, y recordó que en el pueblo donde él mismo es alcalde, Sant Vicenç dels Horts, de 30.000 habitantes, "un 85 % de sus habitantes tienen el castellano como lengua materna". Reiteró su apoyo al President Artur Mas y su deseo de formar un Gobierno de concentración nacional, y exigió "que si la mayoría de catalanes votan a favor de una Catalunya independiente, ésta voluntad ha de ser respetada [por España]".

Sobre la corrupción que ha afectado a la familia del ex President catalán Jordi Pujol, recordó que han apoyado comisiones de investigación y que "ERC está limpia". Con CiU, "ERC sólo tiene en común la independencia. En recortes sociales estamos en contra. Si se privatizara un hospital público, votaríamos en contra".

No torció el gesto ni viendo los vídeos ni ante las preguntas de Sardà, y sus respuestas fueron rápidas, lo que le ayudó el ser esta vez el entrevistado y no el invitado, como en Salvados. También volvió a decir, como en aquel otro programa, que la relación Catalunya-España será cordial por ambos lados después de la independencia.

Algo que no acepta otro político que viene mucho más a La Sexta Noche: Albert Rivera.