Hace cuatro años, en el pueblo de La Vilella Alta (Priorat, Tarragona), en la Serra de Montsant, cerca de Falset, ocurrió una cosa insólita en sus últimas elecciones municipales: sus 112 habitantes con derecho a voto, según informa ElSingular.cat, decidieron no votar, pues sólo había la lista del PP, en la que sólo figuraba el candidato y ninguno de los concejales que forman la lista, de cinco como máximo, como se hace en los pueblos tan pequeños.

Para hacer la cosa más surrealista, el candidato, José Luis Fernández González, no es militante del PP catalán, sino del de Granada. Quienes antes tenían la alcaldía, CiU, no pudieron presentar ninguna lista, y los vecinos, antes que votar aquella chapuza, decidieron abstenerse. Desde entonces, La Vilella Alta ha sido gobernado por una gestora gestionada por el Consell Comarcal del Priorat, con cinco vecinos del pueblo.

Se ha formado una lista conjunta independiente, que se llamará La Vilella d’Amunt-Candidatura d’Unitat Popular-Poble Actiu (VA-CUPPA), con Maria dels Àngels Escoda como candidata, de ideología progresista e independentista, que según las encuestas ganará. Pero aparte de la del PP, hay otra lista fantasma, la del PSC, ésta bajo las siglas de Progrés Municipal, que ambas no tienen presencia en el pueblo y cuyos candidatos jamás han residido allí.

El candidato del PPC es Antonio Ramos Llauradó, asesor del grupo municipal del partido en Tarragona, a cuya labor dedica sólo media jornada, y por la que cobra 24.000 € brutos anuales. Por el PSC, Albert Morera es el candidato, que igualmente que Ramos, vive en Tarragona (a unos 50 kms. al Sur de distancia), y tiene sólo 19 años. Milita en las Joventuts Socialistes de Catalunya, las juventudes del PSC.

La cabeza de lista por VA-CUPPA ya aludida ha explicado a ElSingular.cat que “éstas dos personas no son del pueblo y nadie jamás había oído hablar de ellos, pero el 2011 ya entendimos, después de muchos años, por qué se presentaban partidos con listas fantasma en La Vilella Alta: por que tendrían una retribución de 250 euros por candidatura”.

Cuando pasó lo de 2011, los vecinos pidieron a PSC y PP que retiraran sus listas para que los vecinos lo arreglaran y en seis meses votarlas, pero el PP se negó y se presentó solo. Ahora mismo, el mismo candidato popular del 2011 a La Vilella Alta lo será ahora a La Vilella Baixa, el pueblo vecino.

No pasa este fenómeno de listas fantasma solamente en La Vilella Alta. Se han detectado otras parecidas, del PSC y PP o sólo del PP, en La Figuera, Margalef, Torroja, La Bisbal de Falset, La Morera de Montsant, Pradell, El Lloar y Gratallops.

No obstante, La Vilella Alta tiene un historial de voto complejo y extraño. En las Elecciones europeas de 2009, la lista más votada fue Iniciativa Internacionalista, lista abertzale vasca, que tuvo el doble de votos que CiU, ERC o PSC. En las catalanas de 2012, la CUP de David Fernández fue la más votada con un 34 %, mientras que PP y PSC apenas recibieron un 1’14 %. Y en 2007, el anterior alcalde electo, que era de CiU, tuvo el 71 %.