Desde las tarde del viernes 27 y hasta fin de las Elecciones subnacionales (municipales y autonómicas) en Bolivia, los supermercados y tiendas de todos los departamentos tenían prohibida la venta de bebidas alcohólicas entre los bolivianos y residentes en el país. Se trata de una ley impuesta por el presidente Evo Morales, a fin de que nadie acuda ebrio a ejercer su derecho y deber en las urnas.

Todos los establecimientos comerciales han tenido durante el fin de semana clausuradas las secciones de bebidas alcohólicas, con carteles en los que se podía leer que estaba prohibida su venta debido a la ley electoral. No solo ha estado prohibida la compra sino también el consumo, por lo que los agentes nacionales podían detener si encontraban a algún ciudadano ebrio por la calle. No quitaba esta prohibición para que los viandantes se cruzaran a más de una persona con alcohol de más por las inmediaciones, en un país donde el consumo de bebidas de alta graduación es muy frecuente. Asimismo, se limitaba también la venta de tabaco y el acceso a los vehículos en determinadas partes de la ciudad durante la jornada electoral, por lo que era frecuente ver a los bolivianos ir a votar en bicicleta.