Hace unos meses muy poca gentesabía que existía un partido político llamado Ciudadanos. Las encuestas dicen que ahora, el partido de Albert Rivera crece sin descanso y noslo presentan como “el cambio sensato”frente al Podemos, de PabloIglesias, un partido mucho más pasional. Hay quien lo llama ya “el Podemos de derechas”, un partidoracional y una garantía de regeneración democrática. Tras las últimasdeclaraciones del portavoz del Partido Popular, Rafael Hernando, en las que serefería a Albert Rivera como ‘Naranjito’,Ciudadanos parece haber pegado otro estirón electoral. Esta formación en realidad no es nueva, sino que tiene unatrayectoria rastreable de varios años, lo que sí hay que reconocer es que hanhecho un gran trabajo para presentarse como “algo nuevo” a nivel nacional.

Albert Rivera lleva ya tres legislaturas como parlamentario en Cataluña, en un partido que va a cumplir nueveaños. En Cataluña, Ciudadanos ha votado, en muchas ocasiones, en conjunción con el PP, demostrando sucarácter derechista, a pesar de que se empeñan en decir que son de “centro”. Enel año 2013, ya defendieron la retiradade la sanidad universal a los inmigrantes sin papeles en España, avaladospor el PP, y es algo que retoman en su programa electoral. Defienden que esederecho, solamente le pertenece a aquellos que contribuyen y trabajan en supaís. En ese mismo año, los diputados de Ciudadanos, acompañados nuevamente porlos del Partido Popular, abandonaron la estancia cuando se llevaba a cabo una votación para la condena del franquismo.Después, esos mismos parlamentarios en connivencia, se manifestaron junto avarias formaciones de tendencia xenófoba en plaza Catalunya.

Ciudadanos se abstuvotambién de desestimar la nueva ley del aborto que propuso Gallardón enCataluña, aunque lo que sí es cierto, es que promulgan la retirada de las subvenciones a los centros de enseñanza religiosos.También se han mostrado partidarios de la prohibición y restricción del uso de símbolos islámicos, como el velo o el burka, en entornos públicos.

Ciudadanos también votó en contra del referéndumtaurino en Cataluña, una vez más, en compañía del PP, aunque según decíaRivera “a mí no me gustan los toros, pero voy a votar en contra, para quepuedan ir aquellos a los que sí les gusten”.

Ciudadanos, afirma estar encontra de los recortes, sin embargo votó no a la recuperación del impuesto sobre patrimonios.

Después,volvió a votar en contra, junto al Partido Popular, acerca de la reimplantacióndel impuesto de sucesiones, medidasque afectan a las grandes fortunas. En fin, este artículo puede resumirse enpocas palabras: Ciudadanos es dederechas y de nuevo, no tiene nada. Que no quieran hacernos comulgar conruedas de molino. Es muy legítimo entregar el voto a Ciudadanos, pero lejos detoda ambigüedad, Ciudadanos no es de centro, tengamos claro hacia qué lado seinclinan sus políticas.

Sigue la página Podemos
Seguir
¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!