Desde que ayer durante el acto de inauguración de las Fallas la Alcaldesa de Valencia pronunciara un discurso en valenciano lleno de faltas ortográficas y léxicas, Rita Barberá ha vuelto a recobrar el protagonismo del que acostumbra a rodearse.  Las redes sociales se han hecho eco de su “caloret” y su frío del verano en forma de videos y fotos de lo más variopintos, pero lo cierto es que éste hecho no es más que la punta del iceberg de los años de su gobierno en Valencia, y no sólo por una política lingüística nula que la propia alcaldesa puso en evidencia ayer desde el balcón de la Crida.

Rita Barberá llegó al Ayuntamiento de la capital del Turía en 1991 mediante un pacto con la hoy casi extinta Unió Valenciana. Durante estos 23 años y medio, la ciudad ha sufrido un proceso de reconversión palpable tanto en la nueva zona porturaria, la Ciudad de las Artes y las Ciencias (que costó 1.200 millones de euros y tiene pérdidas de 60 millones de euros al año), el Parque de Cabecera y el Bioparc como en la paupérrima rehabilitación del barrio del Carmen, el proyecto ZAL en el que 75.000 hectáreas de huerta productiva fueron arrasadas y desalojadas, el deterioro del barrio del Cabanyal que Barberá quiere derribar para prolongar la Avenida Blasco Ibáñez, el nuevo PGOU que pretende recalificar 415 hectáreas, etc.

Además, su etapa de gobierno se caracteriza por la defensa de la política de los grandes eventos deportivos tachados de “despilfarro” por el resto de grupos parlamentarios porque costaron, al menos, 250 millones de euros. Se calcula que sólo en la Fórmula Uno se han pagado 275 millones de euros en concepto de canon y construcción del circuito urbano.

Rita Barberá es además el cargo público mejor pagado de España.

Según figura en el Boletín Oficial de las Cortes Valencianas, el año pasado cobró 102.467 euros netos, de los cuales 96.712 se corresponden a sus cargos públicos. Duplica el sueldo del Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (78.185,04 euros brutos), y triplica el del President de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra (50.513,95 euros brutos).

Además, Barberá se ha visto salpicada por algunos casos de corrupción política como la trama Gürtel o el caso Emarsa, aunque de momento no hay ninguna sentencia en su contra.

No obstante, se ha demostrado su relación tanto con Álvaro Pérez “El Bigotes” (uno de los cabecillas de Gürtel), como con el Consejero Delegado de Emarsa, pues ambos le hicieron regalos en varias ocasiones. Una conversación telefónica escuchada en el famoso “juicio de los trajes” desvelaba como Pérez dijo el 3 de enero de 2009 que desde Orange Market (la empresa principal de Gürtel) llevaban cuatro años regalándole cosas a la alcaldesa y que le iba a comprar un bolso. La Alcaldesa respondió a estas acusaciones de esta forma: “Todos los políticos de este país reciben regalos en Navidad y un bolso de Louis Vuitton es un regalo habitual".

No sólo su relación con empresarios es digna de examen, sino también su relación con los puestos de trabajo del Ayuntamiento de Valenciana y los denominados comúnmente “enchufes”. Según adelantó en su momento un reportaje de Interviú, el Ayuntamiento de Valencia está repleto de personal del círculo íntimo de la Alcaldesa: hermanos, amigas, etc., que ocupan cargos elegidos a dedo con sueldos entre 4.102 y 5.260 euros brutos al mes, con catorce pagas más lo trienios reconocidos si son funcionarios, como se puede ver en la imagen. 

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