Este año 2015 promete ser de lomás interesante, probablemente, sea uno de los años electorales más emocionantes de la historia de nuestra democracia. Hace tiempoque los ciudadanos habíamos perdido todo interés por el resultado de laselecciones, sabíamos que ganarían los de siempre. Endefinitiva, ir a votar era como elegir de qué queríamos el bocadillo que nostendríamos que comer sin rechistar, y daba un poco igual si era de chóped o desalchichón.

Pero este año promete ser diferente, sea quien sea el vencedor.

La irrupción de una tercerafuerza política, joven y decidida, Podemos, ha generado una gran inquietud. Laprueba es que todos los partidos españoles han puesto en marcha medidas, más omenos acertadas, para intentar limpiar su imagen de cara a las próximasgenerales. Este pánico se dio de igual manera en Grecia, ante el auge deSyriza, un partido en la línea de Podemos.

Mariano Rajoy, pese a mostrarseconvencido de que volverá a ganar las elecciones, ha comenzado ya, oficialmente,su campaña electoral. Tal y como gusta hacer a los políticos, ha empezado a“pasearse” y a enseñar un pelín la cara, (pero solo de refilón), pues de todoses sabido que Rajoy solo se crece cuando hay pantallas de por medio.

En una semana, el presidente hadeambulado bastante; ha estado en París, en primera fila, para reivindicar allílo que ya no se permite hacer en su país.

¡No te pierdas las últimas noticias!
Haz clic en el tema que más te interese y te mantendremos al corriente con aquellas noticias que no debes perderte.
Podemos

Ahora,ha cogido un vuelo para visitar a su amigo griego, Antonis Samarás, que estáigual de horrorizado que Mariano, ante la posibilidad de un gobierno deizquierdas en Grecia. Los conservadores en cínica armonía, se han puesto deacuerdo para promulgar que la izquierda hundirá todos aquellos países en losque gobierne.

Si ganara Podemos en España, oSyriza en Grecia o lo que sería ya la hecatombe, ambos ganaran, parece ser(según los conservadores), que eso supondría una catástrofe económica pero delas gordas.

Ambos políticos, sin embargo, se elogian a sí mismos y se danpalmaditas en la espalda por “lo bien que lo han hecho”. Al parecer, los ciudadanos,tanto los griegos como los españoles, los desahuciados, los parados, losenfermos de Hepatitis C, los discapacitados, y un largo etcétera, debemos deser un poco ignorantes al no comprender lo que la derecha europea ha hecho pornosotros, pobres líderes incomprendidos.

Desde Grecia, Rajoy se hamostrado contundente con respecto a Podemos y a su hermano griego, Syriza, yasegura que ambos partidos crearán “inestabilidad e incertidumbre”; acontinuación ha asegurado con vehemencia que “prometer lo imposible crea muchafrustración”, algo que él, sin duda, ha vivido en sus carnes, entiéndase laironía.

Samarás, sin embargo, ha intentadotocarnos la fibra sensible, a ver si conseguía aterrorizarnos, digo yo, y se haarrancado a decir que la deuda hay que pagarla, pues si esto no se hiciera, seríael fin de ambos países, los mercados huirían y parece ser, que se acabaría toda ayudainternacional.

Esto nos suena bastante, pues el PP no para de tararear en España,siempre la misma melodía, hay que reconocer que los conservadores se coordinan la mar de bien.

Este concepto relamido, de que laizquierda es una catástrofe para cualquier país resulta, como argumento, ya unpoco cansino, ¿es mucho pedir que nos dejen votar en paz? Si por un casual llegáramosa equivocarnos, como ya hemos hecho otras veces, asumiríamos la responsabilidadde nuestras decisiones, como votantes que somos dentro de una democracia adulta.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más