Una vez finalizadas las tradicionales fiestas navideñas, con reyes magos y rebajas incluidas, los partidos políticos de la desprestigiada clase política española se preparan para desplegar todos sus recursos, humanos y mediáticos, para ganar electores, o posicionarse mejor, en lo que será un año de intenso trajín electoral.

Muchas novedades nos trae este 2015 en el terreno político electoral, pero sin lugar a dudas el que más trascendencia tendrá, siempre y cuando se cumplan las "profecías" que anuncian las encuestas de opinión, es el de la irrupción en el terreno político español de la agrupación Podemos, y con ella el principio del fin del tradicional bipartidismo, que a pesar de la incipiente corrupción de ambos (Partido Popular y Partido Socialista), con mayoría absoluta de los Populares, en diputados y en corrupción, ha funcionado como garantía de estabilidad democrática desde la transición hasta nuestros días.

Los detractores de Podemos, además de no fiarse de su líder Pablo Iglesias, sostienen que si esta nueva agrupación, surgida en protesta a la falta de representación democrática, ganara pondría en peligro la gobernabilidad en España. Esgrimen numerosas razones, desde un temido populismo totalitario hasta la caída en picada de la bolsa y la huida en estampida de los "inversores extranjeros" ante la presencia de nuevas leyes de mercado.

Según Podemos orientadas al beneficio de las personas y no exclusivamente de los capitales.

Sin embrago, vale la pena recordar que la actual crisis económica, la que desbarató y mandó a medio mundo a la ruina y le arruinó la vida a miles de millones de personas surge en Estados Unidos con las "hipotecas sor-prise" y no la causó Podemos; tampoco un gobierno de izquierdas ni populistas, sino más bien y muy por el contrario se debió a la ambición desmedida de los operadores financieros en bolsa en un encuadre de "neoliberalismo económico salvaje" donde todo está permitido y no existen reglas ni éticas ni morales.

Supongo que tal vez algo de "soberanía" popular, del legitimo derecho a decidir de los pueblos, debería volver a España, y sobre todo a la Unión Europea; no puede ser que, como está sucediendo en Grecia, cuando a los mercados no les convienen determinados gobiernos los "bombardeen" con la caída de la bolsa, la suspensión de créditos y otras amenazas, verdaderos golpes de estados económicos que atentan contra la soberanía de los países.

Elecciones Municipales Autonómicas y Generales; varias oportunidades para poner a prueba la voluntad ciudadana y su percepción de la realidad cotidiana. Siempre se ha dicho que se vota con el bolsillo. Los Populares tienen que recuperar la credibilidad, por el suelo y desbastada por la corrupción de muchos políticos que hoy se encuentran procesados y en la cárcel. Puede repuntar de aquí a fin de año, tiene tiempo para hacer algunas "ofertas populares", como el risueño incremento salarial, o la prolongación de la ayuda de 426 euros a los parados de larga duración, rebajas en el IRPF, y algunas otras más que se le ocurrirán en los próximos meses del año.

No lo harán para compensar los terribles ajustes que implementaron, con suma obediencia a Europa, durante y en la crisis, lo harán para ganar más votos. Tan solo se trata de una pausa, cuando los consigan lo más lógico para mantenerse al ritmo europeo es que sigan recortando y ajustando; lo menos que un ciudadano normal que vuelva a votar al PP debe exigir es que por lo menos no sigan robando…

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