La Fiscalía de Barcelona ha archivado la denuncia interpuesta por varias asociaciones y colectivos los primeros días del mes de noviembre, en la que se acusa a varios usuarios de redes sociales de escribir mensajes ofensivos que podrían ser considerados como apología del terrorismo y la violencia, por considerarlos "profundamente reprobables" pero sin apreciar delito alguno.

Miguel Ángel Aguilar, el fiscal especial de Barcelona para delitos de odio y discriminación, según un escrito al que ha podido acceder la agencia de noticias Europa Press, después de estudiar todos los tweets escritos por un buen numero de usuarios que están completamente en contra del proceso se independencia de Cataluña, no consideró que hubiera algo calificable de delito, a pesar de haber comparaciones de las instituciones políticas catalanas y su decisión de independizarse de España con el régimen que instauró Adolf Hitler en Alemania desde su llegada al poder hasta su polémico suicidio, y descalificaciones e insultos del tipo "El verano es para prenderle fuego a Cataluña y que todos los catalanes ardan y se mueran y mear sobre sus putas cenizas" o "Muerte a Cataluña, una bomba a todos los independentistas".

Según consta en la denuncia interpuesta y que ha sido archivada, el contenido de esos mensajes banalizan el mazismo y todos los crímenes perpetrados por los militares alemanes a las órdenes del Fhürer, y compara a a Hitler, Goebbles, Himmler o los que formanban parte de la Gestapo y las SS con el presidente de la Generalitat, Artur Mas, el líder de ERC, Oriol Junqueras, y otros representantes políticos y de varias asociaciones que promueven el proceso soberanista, a lo que se suma la petición de violencia contra Cataluña y el pueblo catalán.

Pero a pesar de todo esllo, el fiscal no ha considerado que haya delito alguno. No cree que se pueda asociar o comparar con la provocación a la discriminación, el odio, el genocidio o la violencia, ni que difundan ideas que lo justifiquen, o que tenga la intención con sus palabras de que se reinstauren instituciones y regímenes con prácticas genocidas. Determina que, para que sea delito, ha de haber incitación directa, explícita y clara de animar a que se cometan actos violentos, y que esos mensajes no tenían esa finalidad, según su criterio.

Contrasta curiosamente con las detenciones que realizó la Policía y la Guardia Civil a finales de abril en la llamada "Operación Araña", sin mediar denuncia alguna, de 19 personas e imputar a dos menores de edad (11 de Euskadi y Navarra, 3 en Toledo, 2 en Madrid y una en Cataluña, Pontevedra, Sevilla, Valencia y León), que realizaron comentarios catalogados como uso de las redes sociales para cometer "presuntos delitos que enaltecen el terrorismo".

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Posteriormente se dieron a conocer la mayoría de sus nombres a la prensa. Los mensajes eran bastante parecidos, como se puede comprobar en este par de ejemplos: "Una bomba en el coche oficial de Rajoy y otra en el de Rubalcaba" o "Si vuelve a salir el PP, poe favor que vuelva ETA a matar políticos y policiales¡¡POR FAVOR!!"

Llama la atención que, siendo unos comentarios tan similares, las fuerzas del orden público consideren que son un delito grave y el fiscal los rebaje a unos actos "reprobables". ¿Doble rasero?