En un acto público celebrado el viernes en la capital venezolana, Nicolás Maduro responsabilizó a José María Aznar de la muerte de más 1,2 millones de iraquíes como consecuencia de la invasión que se realizó en Iraq por parte de EEUU, con el beneplácito de Gran Bretaña y de España. Según el presidente de Venezuela, Aznar promovió la guerra del 2003 junto a Bush y por tanto es tan responsable como él, calificándolo de "asesino sanguinario".

Este acto se celebró en el Palacio de Miraflores, en Caracas, sede de la Presidencia venezolana, y en su discurso, aparte de regalarle esas perlas al ex-presidente español del PP, también hizo referencia a la bajada actual del precio del barril de petróleo, del que acuso al presidente de EEUU.

Basa su acusación en el interés que dice que tiene el país norteamericano en perjudicar a países productores de petróleo como Rusia, Irán o la propia Venezuela. En palabras de Maduro, "están destruyendo la capa terrestre de los Estados Unidos", haciendo referencia al fracking con el que Washington consigue abastecer al mundo con más de 9 millones de barriles al día, provocando una caída del precio internacionalmente.

De esta manera, Maduro cree que está castigando a Rusia y a Irán, y que, de rebote, como disimulando, también les pega a ellos. Por eso ha acusado a EEUU de destruir a países como Iraq, Libia o Siria, asegurando que los bancos norteamericanos son los que compran el petróleo que es producido en las regiones controladas por los grupos terroristas gihadistas como el Estado Islámico de Al-Qaeda.

Tras estas palabras de Maduro, acusando a Aznar de todas esas muertes, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha decidido convocar a responsables de la embajada venezolana en Madrid para pedirle explicaciones de las declaraciones de su presidente, que las ha calificado de "acusaciones inaceptables", y que las ha rechazado diciendo que son "falsedades y calumnias".

Fuentes del Gobierno de Rajoy han salido en defensa del ex-presidente, demostrándole públicamente su total apoyo y solidaridad.

Añaden que esas palabras son muy frecuentes, por desgracia desde el Gobierno de Venezuela, y que son injustificadas, impropias de la amistad que siempre han demostrado tener ambos países y carentes de fundamento.

Al final, por muchas discrepancias que parezcan tener el ex-presidente José María Aznar y la actual cúpula del Partido Popular en el Gobierno, son de la misma especie y entre ellos no se muerden, se protegen para mantener la manada lo menos vulnerable posible. Todas esas diferencias que nos dejan ver en televisión, todos esos intercambios de opiniones opuestas, esas puñaladas traperas disimuladas por palabrería rimbombante que se dedican entre ellos, y otras flores que se tiran a la cabeza, no son más que simples formas de entretener al ciudadano de la verdadera realidad, que tras las cámaras se dan la mano y se van juntitos a tomar un café, o algo más fuerte, para seguir riéndose del pueblo español.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!