Obama ha condenado las nuevas técnicas de interrogatorio de la CIA que se llevan practicando desde el 11 de septiembre de de 2001, por el uso de la violencia para intentar obtener información y la total ineficacia de los resultados tras este tipo de prácticas. El Senado de Estados Unidos denuncia las torturas de la CIA por emplear estas salvajes técnicas para interrogar a los prisioneros.

El Comité de Inteligencia del Senado de los Estados Unidos, dio a conocer su informe sobre las técnicas de interrogatorio aplicadas por la CIA en las instalaciones secretas en el extranjero después de los ataques terroristas a las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001. De las más de 6.700 páginas de las que consta el informe, y que son el resultado de más de cinco años de investigaciones, se ha hecho público sólo la tabla de contenido, que consta de unas 500 páginas, pero eso ya ha sido suficiente para sacar a la luz lo que el presidente Barack Obama ha calificado como "la mentira al Congreso y a los ciudadanos" .

Las conclusiones de la Comisión, encabezada por la senadora demócrata Dianne Feinstein, que ha estudiado los casos de tortura documentados de 119 prisioneros, muestran que la CIA mintió sobre el suministro de información inexacta sobre las técnicas de interrogatorio y su eficacia; el mismo programa resultó ser mucho más brutal de lo que la propia CIA había admitido.

Por un lado destaca la tortura que han sufrido los prisioneros en las cárceles americanas.

El informe describe cómo el submarino, una especie de simulacro de ahogamiento, se había convertido en una práctica común. Es decir, que ponían la cabeza de los prisioneros bajo el agua para que se ahogaran y así trataban de sacarles información. En esta técnica se cita el ejemplo de Khalid Sheikh Mohammed, acusado de ser uno de los cerebros del 11 de septiembre. Se le practicó la técnica del submarino 183 veces en unos pocos días, en un intento de hacerle confesar un complot contra la CIA, que resultó ser inexistente.

Este es uno de tantos ejemplos. Muchos son los sufrimientos infligidos a los prisioneros "en formas que van mucho más allá de los límites de la ley", como la privación del sueño durante 180 horas, y otras técnicas desarrolladas por dos psicólogos contratados por la CIA. Estos procedimientos no habían sido aprobados por el Departamento de Justicia y nunca se les había informado sobre ellos. Además, el 20% de los casos de prisioneros detenidos en estas cárceles, habían sido detenidos por error. 

Cómo reacciona Barack Obama


La Comisión ha determinado así, finalmente, la ineficacia de los métodos de interrogatorio de la CIA. No ha servido en absoluto para detener posibles ataques ni para capturar a otros terroristas. A pesar de ello, el jefe de la CIA dice que el programa ha ayudado a salvar muchas vidas. No obstante, la realidad no es así y el presidente Barack Obama espera que estos métodos que han dañado la reputación de los Estados Unidos, no vuelvan a utilizarse nunca más. 
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