El Gobierno español ha reaccionado a las declaraciones del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en las que acusaba a Jose María Aznar de ser responsable de la muerte de un millón doscientos mil iraquíes y lo tachaba de "asesino sangriento", trasladando a través de Jesús Gracia, el Secretario de Estado para la Cooperación en Iberoamérica, el "enorme malestar" que han causado en nuestro país. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha emitido un comunicado en el que informa que ha convocado el encargado de negocios de Venezuela en Madrid, Julio García Jarpa, para que trasladara a su vez ese malestar de forma oficial a las autoridades venezolanas.

El Ejecutivo de Rajoy afirma que dichas declaraciones son injustificadas, carentes de fundamento e impropias de las relaciones cordiales y de amistad que España y Venezuela han mantenido a lo largo de la historia, y que este tipo de falsedades y calumnias sobre líderes y políticos españoles son demasiado frecuentes en los últimos tiempos por parte del gobierno venezolano. Y han incidido igualmente en la reunión con Julio García Jarpa que este tipo de afirmaciones ni favorece ni beneficia en absoluto las relaciones bilaterales. Tras la breve reunión, que ha durado unos minutos, García Jarpa ha asegurado que no podía expresar su opinión "oficialmente", pero que todo estaba bien y se disponía a informar a su país de la situación.

Los comentarios del presidente Maduro se produjeron en el marco de un acto celebrado en el Palacio de Miraflores, Caracas, sede de la presidencia del país, en el que abordó el tema de la bajada de precios del petróleo. Maduro acusó a EE.UU. de esa bajada, con objeto de perjudicar los intereses de otros países, como Rusia, Irán y la propia Venezuela, a través de la práctica del "fracking"o fractura hidraúlica (inyección de miles de litros de agua a presión para fracturar el sustrato rocoso que encierra el petróleo y permitir su salida al exterior).

Esta técnica, que se empezó a utilizar en EE.UU. hace unos años, extendida ahora a todo el mundo y muy cuestionada por el impacto medioambiental, degradación de la corteza terrestre y contaminación atmosférica que produce, permite que Washington saque el mercado 9 millones de barriles de petróleo por día.

El presidente venezolano habló de "guerra geopolítica de poder" de EE.UU. , al que llamó "vampiro imperial petrolero del mundo", contra Rusia, y de rebote, contra la propia Venezuela.

En este contexto fue cuando se refirió al expresidente español, Aznar, como cómplice de la guerra promovida en Irak en el año 2003 por George W. Bush, entonces presidente estadounidense. Cabe recordar aquí las numerosas movilizaciones que se produjeron en nuestro país en contra de dicha guerra, y las negativas consecuencias que tuvo para el propio Irak, que, más de diez años después, sigue inmersa en numerosos conflictos internos.

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