Según un estudio publicado en 2014 en la Journal of the American Medical Association (JAMA) y titulado “Brain Structure and Functional Connectivity Associated With Pornography Consumption”, un 41% de mujeres y un 66% de hombres ven algún vídeo pornográfico al menos una vez al mes. Estas cifras, a día de hoy, sin duda habrán aumentado debido a la facilidad de encontrar material pornográfico y a la cantidad de dispositivos digitales disponibles.

Este incremento en el consumo pornográfico ha derivado en una nueva tipología sexual, que ya apuntó el autor Marcus Jackson en una especie de manifiesto sobre la pornosexualidad publicado en la revista digital “Thought catalog”.

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El término propiamente dicho apareció por primera vez en un artículo de la terapeuta en adicciones sexuales Christene Lozano publicado en “Medical Daily” en mayo de 2017.

Algunos piensan que se trata de una nueva tendencia, otros piensan que no es más que una afición a la que se dedican muchas horas, pero lo cierto es que la pornosexualidad está empezando a ser una opción sexual entre un porcentaje cada vez mayor de la población.

Se podría decir que un pornosexual es la persona que no es capaz de mantener relaciones sexuales en la vida real y solo obtiene gratificación sexual consumiendo pornografía.

¿El pornosexual nace o se hace?

La persona pornosexual adquiere el hábito de ver pornografía paulatinamente a lo largo de su vida, un hecho considerado normal para conocer mejor los aspectos sexuales de cada individuo y dirimir los límites del deseo sexual. El problema viene cuando la pornografía se convierte en una adicción y excluye cualquier otro tipo de relación sexual.

El pornosexual comienza a construir su vida sexual a partir del consumo de pornografía aislándose poco a poco de las relaciones reales hasta tal punto que ya no necesita relacionarse porque su deseo sexual hacia las personas de carne y hueso se ha anulado.

Solo quiere satisfacer sus impulsos sexuales mediante la visualización de vídeos pornográficos.

Por tanto, no se puede decir que la pornosexualidad sea una tendencia sexual como la homosexualidad o la bisexualidad porque no estamos hablando de relaciones con otras personas, más bien hablamos de un hábito pasivo de satisfacción sexual que se produce a través de un dispositivo digital de manera consciente y voluntaria. No hay ninguna relación humana.

¿Por qué aparece la pornosexualidad?

Cada vez más personas se declaran pornosexuales y no tratan de esconder su opción. Se da mucho más en hombres que en mujeres, ya que ellos son los que más consumen pornografía, pero, ¿por qué cada vez hay más gente que elige esta alternativa?

Sin duda es más fácil relacionarse con una tablet o un ordenador que con una persona. Las relaciones humanas son complicadas para mucha gente, quizá por falta de habilidades sociales o porque la sociedad actual tiende a rechazar a determinados tipos de personas con comportamientos sexuales diferentes.

Si las relaciones sociales son complicadas, también lo son las relaciones sexuales que pueden resultar casi inalcanzables para muchas personas. ¿La solución? Un vídeo pornográfico siempre estará disponible para satisfacer el deseo sexual reprimido y así no tener que lidiar con las complicaciones de las relaciones entre seres humanos.