Matt Groening lo ha vuelto a hacer. En 1989 estrenó una de las mejores Series de Televisión que jamás se hayan creado: Los Simpson. Una ficción animada que narra con ironía la vida de una familia americana de clase media.

Diez años después, en 1999, lanzó una serie que, aunque no triunfase como se merecía (fue cancelada y rescatada hasta tres veces), siempre estará entre las favoritas de muchos seriófilos. Se trata de Futurama, una joya de culto que esperemos que alguien vuelva a resucitar. Recientemente SyFy ha adquirido sus derechos y muchos están fantaseando ya con la vuelta.

Esta vez hemos tenido que esperar casi 20 años, pero Matt Groening ha vuelto por la puerta grande y no a televisión, su magia ha llegado a Netflix [VIDEO] con (Des)encanto [VIDEO].

Una serie que recuerda a anteriores trabajos

La serie, ambientada en la Edad Media, narra las aventuras de una princesa que siempre va borracha con sus dos compañeros: un demonio y un elfo. La princesa no está feliz con su vida desde que murió su madre y debe convivir con su padre, un rey déspota que sólo la quiere casar para unificar reinos.

En el inicio de su aventura se encuentra con un demonio que quiere corromper su personalidad. Ella, en vez de rechazarlo o huir, se hace su amiga. Más tarde llega un elfo aburrido de vivir en un entorno demasiado feliz.

El trío protagonista recuerda a otros personajes de Matt Groening. Con Elfo, inevitablemente por el doblaje, y también por su comportamiento, viene a la mente Fry de Futurama. La princesa Viny tiene el inconformismo Leela o Lisa, pero con una moral más cercana a la de Bart.

El demonio es como Bender en extremo, en pocas ocasiones demuestra empatía.

A pesar de las referencias a series anteriores, Matt Groening ha sabido darle un aire distinto a esta ficción y se ha adaptado a los estándares de Netflix. Los capítulos han aumentado su duración, de 20 minutos a unos 35. Además, no son autoconclusivos, hay una trama que hila toda la temporada. Por otro lado, se distancia de las otras series en el enfoque de los protagonistas. Mientras en Los Simpson se narra la vida de una familia y en Futurama la de un grupo de adultos, en (Des)Encanto hay una visión adolescente.

Una serie que representa a los adolescentes

La princesa Viny vive en una constante rebelión contra su padre, el elfo en contra de su comunidad y el demonio en contra de la humanidad. Los protagonistas viven en un mundo donde casi ningún adulto les comprende y además, todos acaban siendo malos por alguna circunstancia. La pandilla debe actuar para adaptarse a todas las troperías y planes de los adultos.

Ellos, no tienen más aspiración que vivir la vida.

Es mejor ver la serie doblada, ya que muchos de sus chistes se basan en el lenguaje, y en versión original pueden perder efectividad. En Netflix han publicado diez capítulos que componen lo que se supone que será la primera parte de la temporada. El final no es nada cerrado, por lo que parece que en breves tendremos más episodios de (Des)Encanto. Preparen las palomitas...