Las redes sociales hierven después de que en la plataforma Change.org se iniciara la semana pasada una petición para retirar el videoclip Cuatro Babys, las feministas ponen el grito en el cielo señalando lo violenta y misógina de la letra de la canción de Maluma, mientras que los fans defienden un género urbano lleno de ritmo. Este revuelo ha sido el último pero no el único, ya se ha hablado anteriormente del reggaetón, del rap y otros muchos géneros urbanos que contienen letras insultantes y denigrantes para la mujer.

Según los especialistas en temas de #Sexualidad y género, este tipo de canciones sexistas afectan negativamente a quienes las escuchan, ya que se interpretan como una verdad y desde muchos sectores se pide que se evite su difusión y promoción.

Debemos reflexionar acerca de esta situación: las letras se nutren de la calle, son un reflejo de lo que se vive en los barrios, de lo que piensa una buena parte de la juventud (que lejos de estar marginada, son la masa). Y a la vez influyen en ellos, normalizan una actitud inaceptable y alimentan la violencia machista. Por lo que esta música es causa y a la vez consecuencia.

¿Podemos realmente evitar que se generen, que existan, que se difundan y se hagan tendencia este tipo de canciones? ¿La represión de un género musical o de una canción soluciona el grave problema del machismo? ¿Ha servido de algo hacer ruido en contra de esta canción? ¿Retiró Maluma su vídeo o ha bajado su popularidad?

Desde que estalló la polémica el vídeo ha conseguido más de 50.000 nuevas visualizaciones, y lo que es peor, el cantante no se retracta, de hecho durante un concierto en Argentina, antes de cantarla dijo a su público: "En mi música no mandan las radios, en mi música no mandan las disqueras, en mi música no mando yo, en mi música manda el público, carajo. Si ustedes quieren que siga cantando esta canción, yo la voy a cantar por el resto de mi vida". Y sus fans (en la mayoría mujeres) hicieron una gran ovación.

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Quizás el problema principal no está en que la juventud escuche esas letras donde se denigra a la mujer, quizás el problema es que esa generación ya está llena de mujeres convertidas en objeto de consumo. ¿Quién las ha creado? Nos seguimos escandalizando porque un chico canta que tiene cuatro mujeres-cosa que debe satisfacer, pero seguimos insistiendo en que las niñas deben ir vestidas de rosa y ser princesas (sin duda es paradójico).

¿Estamos dando herramientas, como sociedad, a las chicas para que decidan si perrear o no al ritmo de una música que las insulta? ¿Estamos exentos de culpa o formamos parte del tejido patriarcal que genera debilidad en las mujeres? ¿Recibe la juventud una correcta educación sexual? En la calle los chicos aprenden que deben “empotrarla a la pared” y “cumplir” con su rol de macho y ellas que deben gustar a los hombres, sin importar lo que eso implica. ¿Alguien les ha dicho que la sexualidad va más allá de esto?

La música es #Cultura y la cultura es el conjunto saberes, creencias y pautas de conducta de un grupo social, quizás la solución consiste en educar en igualdad, porque si un adolescente controla la ropa que se pone su compañera, o tiene el poder de revisar su móvil o controlar su tiempo, entonces probablemente no eliminaremos la violencia misógina en la música.

#Famosos