Pero... ¿por qué ese rechazo? ¿Qué nos ha hecho la ex pareja de nuestra actual pareja para que la odiemos (casi) sin conocerla, para que se nos pongan los pelos como escarpias cuando le escribe o que nos suenen todas las alarmas cuando se ven?

Para empezar, me parece que hay niveles y niveles de ‘ex’. No es lo mismo una ex que sólo ves en alguna foto despistada en Facebook que una que está presente en el día a día de tu pareja. Ni de lejos. Lo que creo que sí es lo mismo es la solución al dolor o mal rollo que pueda provocar: en mi opinión, lo importante no es 'la ex', lo importante es cómo gestione tu pareja sus prioridades.

Porque al final la vida va de eso, de decidir qué priorizas y ser consecuente con ello.

Desde que me plantearon escribir sobre este tema, le he dado miles de vueltas a cómo enfocarlo… ¿desde los celos? ¿El dolor? ¿El Amor? Pero al final lo tengo claro. Lo voy a enfocar como enfoco las relaciones de pareja: desde un equipo.

Cada pareja es un equipo, con sus puntos débiles y fuertes, sus miedos, sus ilusiones, sus proyectos y sus prioridades, pero sobre todo con un gran valor común: el amor. Y desde ahí es desde donde se debería enfocar toda situación. Porque desde ahí sabemos que nunca nadie hace daño a su compañero de equipo a propósito (aunque cómo duele, ¿eh?).

Aún así, insisto en que lo importante no es la ex pareja sino cómo tu pareja gestione su relación con ella. Cómo se mueva y se posicione en esa relación y cómo os posicionéis juntos.

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Creo que si hay ciertos básicos que se cumplen, el ‘temor’ (que no el dolor) se esfuma: claridad, confianza, complicidad y reconocer a la actual pareja en su lugar y como la prioridad. Hablar las cosas, vaya.

Quizá lo más 'raro' (e incómodo) es tener que compartir momentos en los que estéis ‘los tres’. Puede ser tenso y doloroso o puede ser una situación más que afrontéis de la mano y con amor. La diferencia, para mí, está en que él esté a tu lado, te haga saber que a quien elige hoy es a ti y que sea evidente que la prioridad eres tú. Evidente para todos: la ex pareja incluida, porque muchas veces no son conscientes de que ya no ocupan ese lugar en la vida del que ahora es tu novio. No se trata tanto de que a ella tenga que decírselo nadie; se trata de que tu novio actúe consecuentemente a sus decisiones.

Una ex no mola nunca. Jamás. En cierto modo, verla nos recuerda que nuestra pareja ha querido a alguien antes que a nosotros, que ha tenido una vida y un proyecto común con esa persona. Nos recuerda que somos vulnerables y que a veces las cosas no funcionan. Nos plantea dudas sobre si volverán juntos, sobre si queda algo… y esas dudas son más grandes cuanto más estrecha es la relación de tu pareja con su ex. Pero lo que parece que no recordamos es que precisamente es su ex pareja, es decir, que hoy nuestra pareja elige libremente a otra persona, que hoy sus proyectos y su compromiso son con otros: contigo.