En los aledaños de una viciosa web, una solitaria (ya que entiendo que escribe sola y no le han dicho lo que tenía que escribir) licenciada en periodismo, posiblemente sin uniformar, publica panfletos en una página de internet en los que se pueden leer "enfoques sectarios y antireligiosos" (y obviamente lo digo por al que algunos llaman comecocos y el que quisiera la legalización de Drogas como Juantxo).

Unos cuentos de estética dramática y con diseño antireligioso propio de la inquisición española, que bien podría pasar por una campaña psicofarmacéutica de desprestigio de aquellos que dan otras drogas para que la gente deje las de la calle, aunque en ningún momento aparece el rastro de ninguna farmacéutica o de quien pague el artículo.

La autoría corresponde a Natalia López Pevida, una licenciada en periodismo desconocida que da una imagen de ilustrada, al citar médicos y comecocos de conocido desprestigio (al menos en mi entorno), algo tipo "yo enpastillo a la gente para que se cure así que si tu rehabilitas sin drogas entonces me rompes el negocio". Una búsqueda rápida en Google y no aparecen demasiados artículos de la misma licenciada.

Como este tipo de indocumentados, sabes que siempre cabe la posibilidad de que recurran a mentiras o verdades disfrazadas, para hacer parecer más trágico el cuento que te cuentan, que seguramente no es menos falso que el de caperucita roja. Así que al leerlo escribo todo en forma de opinión, no sea que me equivoque en algo, ya que ellos si saben donde encontrarme sin problema.

Narconon es una entidad independiente y secular, lo cual no quita que Cienciologos, católicos, budistas, evangélicos y baptistas en todo el mundo apoyen este programa de rehabiltiación, cosa que no puede hacer un comecocos, pero claro esta que tampoco lo esperamos ni contamos con ello.

Vídeos destacados del día

Cienciología, y ahí si tiene razón Perlado, es una religión. Y eso es así le pese a quien le pese. Y Narconon goza de muy buena salud a nivel mundial, facilitando cada vez más que personas de todo el mundo puedan acceder a liberarse de las drogas, le pese a quien le pese, y que de hecho se liberen de las drogas de manera efectiva, por menos dinero de lo que se gasta el estado español en apoyar programas de sustitución que crean más y más adictos y, por tanto, más y más decadencia de salud, delincuencia e infelicidad.

Fue el Plan de Drogas de la Comunidad de Madrid quien informaba que en el año 1999 el programa de sustitución de metadona y otros, le salía a las arcas del estado (a los contribuyentes) por 1 millón de las antiguas pesetas. Pero lo pero no es cuanto, sino que sustituían (o sustituyen) unas drogas por otras.