Los detalles grandes cuentan… y los pequeños también. No sé quién fue la primera persona que decidió que el Amor, la amistad, la valentía, la generosidad o cualquier virtud, se mide por la ‘grandeza’ de sus actos y que esa ‘grandeza’ estaba en la magnitud de aquellos.

La grandeza, muchas veces, está en lo más pequeño. En un '¿qué tal estás?', dicho desde el corazón o en un ‘buenos días’ que te dibuja una sonrisa antes del primer café, un ‘te quiero’ inesperado que, aunque dure una fracción de segundo, nos calienta el corazón para siempre… lo grande está en los detalles más pequeños, los más valiosos, los que no cuestan nada y apetecen más que un helado en verano.

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Como dice Pablo Arribas, en esta vida hay que buscarse un amante. Un apasionado de vivir, de compartir, de disfrutar… alguien que, sin duda, valora lo pequeño y lo celebra a lo grande.

Porque alguien que conoce las pequeñas cosas te hacen feliz, es muy grande. Que por las mañanas tomas café pero por las tardes prefieres un té. Que te gustan las flores pero eres incapaz de cuidarlas, que te encanta que te despierten con un beso y un abrazo para luego poder volver a dormirte.

Pero los amantes no están sólo en las personas a las que elegimos amar; los amantes están en todos los lugares y, muchas veces, incluso son anónimos. Son esas personas que te dedican una sonrisa en el metro, esos camareros que siempre saben qué quieres pedir y que un día te sorprenden regalándote tu bizcocho favorito con el café. Son aquellos que se paran a ayudarte si tropiezas o que salen corriendo detrás de ti hasta que consiguen darte lo que se te había caído mientras andabas. Los amantes son todos ellos.

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La magia de los pequeños detalles es tal, que puede cambiar nuestro día por completo. Por eso son tan importantes. ¿Nunca has empezado un día con el peor humor y de repente un gesto amable de alguien lo ha cambiado todo? Y lo mejor de todo esto, lo más alentador y excitante, es saber que la mejor manera de conquistar a un amante es siéndolo tú mismo. Porque entonces el encuentro es inevitable.