En los días que corren, y quizás durante los últimos años, muchos de los habitantes de este cortijo grande que es #España se preguntan el porqué de esta mala situación que nos atañe, por la que llevamos pasando largo tiempo, tanto social como de valores y también político-económica. Podríamos enumerar muchísimas causas que han llevado a la situación actual, pero, el que os habla, aún siendo imposible abarcar todos los motivos en un artículo, va a pasar a mostraros una lista que creo será una prueba irrefutable de por qué nuestro país tiene esta camisa llena de ese lastre tan pesado.

Mientras nuestro país sufre una fuga de cerebros, rifados en todos los países, aquí, en nuestra amada tierra se pagan cantidades ingentes de dinero a algunos por vender su vida por fascículos.

Y es que tenemos muchas veces lo que nos merecemos, ni más ni menos.

Empezamos este odioso ranking con la dolorosa cifra de 500.000 euros, y no se fueron para la investigación de alguna enfermedad grave, ni para una causa provechosa, estos cuartos recalaron en las arcas de Kiko Rivera y su boda con Irene Rosales, con el agravante de reaparición de la excarcelada Isabel Pantoja. La boda de la hija de Rocio Jurado, eterna aprendiz de presentadora, con su también sempiterno novio Fidel Albiac, ha recibido 300.000 euros de momento, puesto que está todavía en el aire la posible venta de la luna de miel. El enlace del colaborador de Sálvame, Kiko Matamoros, aunque de menor cuantía, también escandaliza a propios y extraños con un pago cercano a los 100.000 euros o la rajada de la ex de Feliciano López que le reportó unos 50.000 euros por contar el fin de su romance.

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Para otro artículo daría las astronómicas cantidades que se pagan, por ejemplo, en programas como Sálvame Deluxe, donde por media hora de entrevista se ha llegado a pagar más de un año de trabajo de cualquier persona que esté contratado por cuenta ajena.

En resumen, tenemos una salida en estampida de los cerebros más brillantes de nuestro país puesto que no encuentran trabajo, y al que optan le pagan una miseria, mientras a las cabezas más vacías se les premia, en ocasiones por su apellido y en otras por su incultura, con reconocimiento social y económico. ¿De verdad nos sorprende lo que nos está pasando? Yo cada día estoy más convencido que tenemos lo que nos merecemos.

 

  #Televisión #Famosos