Generación Wanderlust: viajar como estilo de vida

Desde que el término contracultura surgiera en los años sesenta para definir a un grupo de beatniks empeñados en oponerse a los valores establecidos por la sociedad. Este movimiento ha estado sujeto a más de una polémica: motivo de grupos sectarios, modas pasajeras, etc. Sin embargo, lo que predomina en este brote de rebeldía es ante todo la intención de muchas personas por rechazar los patrones de una sociedad cuyos valores les parecen obsoletos y, al mismo tiempo, renovarlos.

En lo que respecta a esta década, la nueva contracultura más llamativa y aún sin nombre (llamémosla Generación #Wanderlust, o la traducción alemana de esa "Pasión Viajera" que vemos constamente en blogs y tatuajes) se caracteriza por un fomento del viaje más como un estilo de vida que como una mera opción de ocio a realizar durante dos semanas al año.

Y con ello, todos los pasos a seguir en la sociedad se ven sustituidos por nuevas experiencias. 

Sí, a los 25 no todos se casan, muchos siguen viviendo un Eramus eterno. A los 30, otros prefieren escribir sobre sus viajes en lugar de tener hijos. Y a los 40, unos pocos afortunados han conseguido sustituir las jornadas de oficina  por un viaje alrededor del mundo como un Marco Polo consagrado. 

Personas que deciden lanzarse a la carretera en vez de seguir la vida que la sociedad tenía pensada para ellos armándose de un sentido de la aventura innato y mucha ilusión por convertir su pasión en una fuente de ingresos cada vez más prometedora.

Internet ha tenido parte de culpa. No sólo la inspiración por cambiar las normas establecidas es mayor, sino que las posibilidades para vivir viajando y escribiendo, fotografiando o negociando por el mundo son mucho mayores.

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Escribir un artículo desde una playa para una empresa de turismo, vender fotografías del Grand Cayon a terceros, voluntariados en países subdesarrollados, trabajos compartidos en granjas ecológicas. Las opciones son muchas. 

De esta forma, el patrón de pareja de trabajo estable, piso, boda e hijos se ve sustituido por uno nuevo en el que también se escucha eso de los 30 son los nuevos 20 como un margen ampliado para poder vivir aventuras antes de estabilizarnos, de ser los hijos modélicos (y tardíos) de una sociedad que siempre estuvo ahí, esperándonos.  #Viajar