Se trata de La guía fantástica, el último Unicornalo. Lo cogería en mi regazo sobre los siete años, en esa edad donde la literatura se arraigó profundamente en mi alma hasta puntos inusitados. La trama versaba de un animal fantasioso que vivía a base de la imaginación de los humanos, hilvanando historias en la vida de la gente hasta que el egoísmo de los mortales y la falta de ilusiones acabaron con este último espécimen.

Quizás este libro podría ser un ejemplo claro de la evolución de la literatura a través de estos últimos años, el paralelismo está ahí. Estamos dejando de leer, de soñar, de imaginar. En un mundo que en las últimas décadas ha sufrido una trasformación tecnológica masiva este suceso era predecible.

Las nuevas tecnologías han suplido buena parte de nuestro ocio. Sin embargo, no todo está perdido, hay aún muchos lectores y además con un muy buen criterio. Tal es así que aún se ven universitarios con Rayuela o algún libro de García Márquez debajo del brazo en estos días de vuelta a clases.

Diré en mi particular alegato para captar lectores que yo creo que a todos nos gusta leer. Sin embargo, es necesario experimentar, probar distintos géneros, autores clásicos y contemporáneos hasta llegar a ese libro (o libros) que nos hagan desplegar las alas de la imaginación.

Un género que en los últimos tiempos ha tenido una gran difusión y aceptación ha sido la literatura fantástica sobre todo después del “boom” de Juegos de Tronos. En España tenemos a dos grandes en este ámbito, Laura Gallego y María Martínez, que enamoran a sus lectores con novelas juveniles, amenas, ligeras y ante todo magníficas.

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Vampiros, druidas, ángeles, nephilims y mucha magia son las quimeras que acompañan estas sugerencias.

La literatura es lo que tiene, emana poder, para el escritor es un medio de expresión y para el lector un medio de evasión hacia parajes desconocidos y personajes pintorescos.

Por todos estos argumentos es necesario preservar las letras, las novelas entrañables como hábito cotidiano entre los niños y los no tan niños. Y como decía el director de cine Jonh Waters: “Tenemos que hacer que los #Libros vuelvan a gustar. Si vas a casa de alguien y no tiene libros, no te acuestes con él”.  Un buen consejo. #Opinión #LiteraturaFantástica