La irrupción de Podemos en la política es meramente coyuntural. No existen sectores ni países de referencia que abonen la implantación del tan temido comunismo en España. Cuando digo “temido” me estoy refiriendo a aquellos que ven la parte históricamente “mala” de este pensamiento que en su esencia es pura lógica.

Las políticas del PP, en representación del sector euro-austero; la pérdida del Estado de Bienestar, la represión policial en los primeros momentos de ese Gobierno, la caída de la venda de la corrupción, que siempre ha existido, pero en la que no hemos querido creer y, sobre todo, que muchos españoles no han podido comprar un nuevo coche o cambiar su televisor de plasma ha creado un descontento abrumador al que se dio salida con los Movimientos del 15M a los que les faltaba un nexo- líder para canalizar sus propuestas y regenerar tanta podredumbre.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Historias

La llegada de Pablo Iglesias hizo lo demás. Pablo Iglesias y, por supuesto, un grupo de apóstoles preparados, limpios y transparentes.

El brutal ataque mediático, sobre todo para embadurnar esa transparencia y crear una similitud irreal con lo que desde Podemos llamaban “casta” ha mermado la credibilidad de esta formación; aunque las acusaciones fueran mentiras, ridículas y descartadas judicialmente una y otra vez, los españoles han caído en la trampa del miedo a “lo mismo” y a la Libertad que dicen traerá el caos.

El Pueblo no es tonto y lo ve a poco que se informa; pero el caso de Grecia ha puesto de manifiesto que el gigante es demasiado poderoso y ahí está la verdadera causa de que esta revolución no haya arrasado.

Es  verdaderamente increíble que los partidos tradicionales sigan con sus cautivos votos y ahogados en corrupción, ganando elecciones  e intentando formar un Gobierno para seguir dominando el panorama que es un verdadero merendero de playa después de un día de mucho calor.

Si nos preguntamos por qué antiguo líderes del PSOE mantienen una posición tan férrea contra una posible entrada en el gobierno de Podemos, no encontraremos lógica en ello teniendo en cuenta la abrumadora corrupción que ha salido de su escondrijo como salen las cucarachas cuando se les echa veneno.

Pero existe, existe esa lógica.

Vídeos destacados del día

Gónzalez, Corcuera, Guerra y el piadoso Bono se esfuerzan en cerrar las vías de lo lógico por miedo. Miedo a que se destape todo aquello que fue y sigue siendo la basura de su paso por la gestión de este país.

Son cosas mucho más graves que lo que podamos saber de los GAL, son “secretos” que llevarían a España a un borrón y cuenta nueva que indignaría hasta al dueño del bar dedicado a la memoria de Franco.

 Y eso pretende Pablo Iglesias, y por eso pidió, en aquella tan polémica rueda de prensa, el control del CNI.

Aun sabiendo que de por todas partes se le acusaría de pedir sillones; los sillones se desean en secreto, no se piden, la sinceridad se paga cara en política, con ella das de comer al lobo mediático que asusta a los caperucitos que cruzan el bosque.

Controlar el CNI con el equipo que tiene Podemos significaría una abdicación obligada de Felipe VI por los pecados de su padre, y con ello el desprestigio de los Presidentes de este periodo llamado  democrático por tapar la mierda acumulada y mirar hacia otro lado para mantener un status quo poniendo al Estado por encima del ciudadano o ciudadana que son sacrificados con la mentira por el privilegio de un hombre que mantiene el tablero con sus posiciones para la comodidad de otros que no tienen el valor ni la decencia de encauzar determinados acontecimientos por la vía de la justicia.

Por esa razón, al IBEX35 le sería más útil permitir un Gobierno con Podemos vigilado por el PSOE.

No se trata de miedo a medidas económicas que los perjudiquen, se trata del  Sistema que los ampara. Las medidas económicas serán “cosa de Alemania”; pero, sacar a la luz la mierda sería una Revolución que falta le hace a este país. Llegaría con siglos de retraso, pero, vale más tarde que nunca.