Se puede observar a lo largo de los procesos históricos del mundo que los países buscaron y buscan, ensanchar sus fronteras y sus zonas de influencia. España, reino que supo ser el imperio más grande del mundo, hoy se debate en la separación de la autónoma Cataluña. Una suerte de nueva balcanización que resultaría en la creación de estados nacionales del tamaño de municipios.

Parecería que no se hubiera aprendido nada de la rica y centenaria historia hispánica. Desde hace tiempo grupos de “separatistas”, al mejor estilo de los mal autodenominados “Mapuches Suramericanos" (*) se envuelven en discusiones ridículas en un intento de independizarse de miles de años de historia común.

Tampoco parecen haberse dado cuenta de que los anteriormente intentos secesionistas del País Vasco, hoy maduraron y la mayoría de su población rechaza terminantemente dejar de ser parte del reino.

El sólo hecho de analizar las consecuencias nefastas que resultarían indefectiblemente para todos, de darse tamaña tontería, en los aspectos sociales, económicos, políticos y administrativos debería convencer al más necio de desistir de tales ideas.

Como casi siempre sucede, los gobiernos van por un lado y sus pueblos por el otro. Así resulta difícil de creer que la solución la aporten los dirigentes políticos que viven en algo así como planetas distintos de los Ciudadanos.

Roma no cayó por corruptos y decadentes dirigentes de su Política. Cayó cuando sus pueblos entraron en decadencia.

Es hora de que el ciudadano español todo luche por quitarse las vendas con que le intentan seguir cegando y se  de cuenta de que la salida para sus múltiples problemas no pasa por la creación de nuevos estados independientes sujetos a presiones por su propia debilidad.

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La solución para España pasa por acercarse a su historia, por aproximarse a sus antiguas pertenencias que también la necesitan. Hispanoamérica no puede estar ajena a la Madre Patria, con la que la tiene una raíz, un idioma, una religión, una cultura y una trayectoria histórica, dramática seguramente, en común.

La América hispana es una fuente inmensa de riqueza y potencial con la cual se debe negociar un acercamiento paulatino que resultará beneficioso para todos.

El Brexit muestra claramente la habilidad británica para, sin alejarse demasiado de la U.E., consolidar en un futuro próximo la mayor unión política y económica con sus ex colonias, que resultará en el mayor bloque mundial contemporáneo.

(*) En realidad aborígenes araucanos originarios del sur de Chile, que en épocas remotas cruzaban los Andes con la complicidad británica para saquear y robar en el lado oriental de la cordillera, hoy Argentina. Una organización “de pueblos originarios Made in England” con casualmente sede central en Bristol. Actualmente busca crear un país independiente en territorio argentino y chileno.