El significado, el concepto de la felicidad, a pesar de ser tan relativo, algo debe tener en común con cada uno de nosotros.

Hay quien la confunde con el dinero y la fortuna, pero, al igual que ésta no es en sí la ausencia de sufrimiento, tanto mental como físico, ni tampoco algo que se pueda comprar con dinero, ¿o sí?, quien sabe, es tan relativa y personal que es difícil buscar algo concreto e inmutable... y es que si el dinero y la economía no tuvieran cosas en común con la felicidad, al menos en la sociedad en que vivimos, ¿la economía podría acabar muy afectada y en peligro de extinción?.

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Una persona puede ser la más feliz del mundo sentada en un verde valle por poner un ejemplo, mientras observa la naturaleza que le rodea, escuchando el cantar de las aves, mientras otra "necesita" vivir en una gran mansión, conducir un coche de alga gama, estar rodeada de muchos amigos (incluso sin importar muchas veces la calidad, la falsedad de éstos), o viajar varias veces al año (que por cierto, esa sensación de excitación a viajar y estar fuera del hogar tiene un nombre, Ecdemolagnia, y puede que algún dia entremos en ello).

Es posible también que algo que antes nos hacía felices, bien por madurez, por algún suceso traumático, o simplemente por aburrimiento, haya dejado de darnos esta mágica sensación, y es que existen varias clases de felicidad que vamos a enumerar a continuación.

Hay un tipo de felicidad que deriva del bienestar emocional del día a día, es decir, cómo nos sentimos cotidianamente. Otro, sobre la satisfacción o insatisfacción a la hora de evaluar nuestra vida, lo que hemos conseguido o lo que hicimos o dejamos de hacer en un pasado, y nos ha llevado a estar donde estamos ahora mismo (aunque está claro que no todo está al alcance de nuestra manos, y no todo el mundo tiene los mismos recursos para llevar a cabo sus objetivos).

Volviendo a la economía, la repercusión sobre la felicidad creo que depende en gran medida del país, especialmente la ciudad o pueblo donde vivas o te hayas criado.

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Sin embargo, no siempre es así, pudiendo si nos lo proponemos, romper fronteras, ser felices y cambiar de entorno si es necesario, dejando de lado una única identidad que tanto nos condiciona desde el momento en que nacemos, para abrirnos a todo el mundo y su ilimitada riqueza.

La educación también es algo fundamental, junto con todas las experiencias y valores que hayamos ido adquiriendo, sin olvidar claro el componente genético. La economía además suele moldear y establecer muros entre las personas, creando "clases" sociales, que llegan a minar en muchos casos la autoestima y felicidad normalmente de los peor parados.

No olvidemos que sentimientos como la pérdida, el daño, la ansiedad, envidias, rencor, rabia, culpa y demás, que a veces comprendo que como humanos nos cuesta evitar aflorar, no van a ayudarnos a ser más felices, a menos que se trate de superar algún duelo exitosamente, madurando y viendo la vida con otros ojos, reforzada, sintiéndonos más libres y felices, o quizás reconocer nuestra culpabilidad en algún asunto, para esforzarnos así en mejorar y ser un poquito más humildes.

¿A que estáis esperando para sonreír, hablar con vuestros seres queridos, guardar las envidias en la caja fuerte, abrazar a la gente, abrir la mente y escuchar lo que el mundo nos cuenta, y ser cada día un poquito más tolerantes entre todos nosotros? Quizás ésta sea la clave mágica...