Empiezo diciendo que soy aficionada al fútbol y me gusta también el baloncesto, el tenis, el ciclismo y deportes de motor. En realidad me gustan casi todos los deportes y ya no digo las Olimpiadas. Soy de las que ve a la Roja con la camiseta y chillo como una loca, pero también soy realista.

A punto de terminar los Juegos Olímpicos de Río observo que muchos de los deportistas que vuelven a casa con medallas o diplomas olímpicos que pertenecen a deportes que podrías denominar "minoritarios". Si, claro, algunos deportistas realmente importantes también vuelven con medalla, como Nadal con el oro en dobles, pero yo hablo de esos que nunca vemos y que nadie apoya.

Las chicas de waterpolo luchan por un 5º puesto. ¿Alguna vez habéis visto un partido que no sea de las olimpiadas? ¿Sabíais quien era Maialen Chourraut? ¿Y Carolina Marín? Ambas se llevaron el oro, al igual que Mireia Belmonte, aunque ella es más conocida, quizás porque ha pulverizado todos los récords. Aún no han vuelto, pero dudo mucho que mañana salga alguien a Cibeles o a Neptuno a gritarles, lazar confeti y volverse loco a su paso, como mucho acudirán algunos aficionados al aeropuerto y poco más.

Cuando hay un partido de fútbol importante vemos siempre al rey, reina, infanta o político importante animando a nuestros deportistas. ¿Quién ha animado a los olímpicos? De la Casa Real no he visto a nadie y del gobierno tampoco, si han ido desde luego yo no me he enterado. Que no creo que la presencia del rey o político de turno cambie los resultados, pero a veces, cuando estás lejos, tras meses de duro entrenamiento, te reconforta ver en las gradas, además de a tu familia, a alguien que representa a tu país como lo estás haciendo tú.

Y ya ni hablamos del poco apoyo económico que reciben la mayoría de los deportes, muchas veces todo sale de las familias.

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Los comienzos pueden llegar a ser muy muy duros. Ya sé que estamos en crisis y nos han recortado hasta unos límites inaceptables, especialmente en educación y sanidad, pero quizás a veces no es recortar o no, es repartir mejor lo que se tiene. Y en ese reparto a la mayoría de los deportistas no les ha tocado nada.

Felicitemos también, junto a los deportistas que ya he nombrado a Ruth Beitia, a Toro y Craviotto, a Marc López, a Eva Calvo, a las chicas de baloncesto, a Lidia Valentín, Orlando Ortega y Joel Fernández, además de los que han conseguido diploma y a todos los que han participado, porque han llegado hasta aquí gracias a su esfuerzo y al de sus familias, que seguramente han tenido que renunciar a muchas cosas para alcanzar estos logros, unos logros con un incentivo económico muchísimo menor que en los deportes más seguidos, unos logros efímeros y de los que dentro de poco tiempo sólo se acordarán su familia y amigos. Pero eso es el deporte, esfuerzo y olvido.