El Monasterio de Piedra, localizado en Nuévalos (Zaragoza), cuenta con un Parque Natural perfecto para una escapada a la belleza natural de las cascadas. Un recorrido rodeado de bosques en torno al Río Piedra, uno de los ecosistemas con mayor riqueza de especies, animales y plantas, además de contar con la primera piscifactoría en España.

Tras leer esto dan ganas de ir este mismo fin de semana, pero no todo es tan bonito como lo venden. Antes de nada decir que disfruté de las vistas y de la naturaleza, un entorno protegido y cuidado como vendían en la página, pero hubo ciertos aspectos que rompieron mis esquemas. El primero de ellos fue tener que llevar la entrada impresa, no entiendo como en un lugar a favor del Medio Ambiente se permita ese derroche de papel sin sentido, considero que con enseñar el móvil bastaría.

Al no tener la entrada impresa, tuve que ir a la tienda para poder acceder al Parque. Finalmente entré y lo primero que ofrecen es comprar comida para las truchas a un euro, un saca cuartos como diría mi madre, innecesario, pero este aspecto dentro de lo que cabe lo entendía. Lo que sí que no entendí es lo que me permito llamarlo "el paseito de la vergüenza ajena", digo ajena porque si fuera ellos, se me caería la cara de vergüenza. El primer paso del recorrido de la vergüenza consiste en hacerse una foto, sí o sí, no tienes escapatoria y posteriormente hacerte una foto con un búho. Llegado a este punto no pude callarme y dije que no iba a contribuir al mareo del animal, a lo que me contestaron “que sí, que vale”. Podrán decirme que respetan el Medio Ambiente, pero esto no es cuidarlo, tener al pobre búho de mano en mano para que los visitantes se hagan una foto me parece denigrante.

Vídeos destacados del día

No me vale que me digan “el búho está mayor, no se entera” o “está acostumbrado y entrenado” como he oído otras veces. Sinceramente, a mí no me gustaría ir de mano en mano en contra de mi voluntad. Además, la mirada del búho trasmitía tristeza y cansancio.  El resultado de este recorrido de la vergüenza ajena son cuatro fotos y un búho sometido para que los visitantes se hagan una foto. En cuanto a las cuatro fotos quiero añadir que a la salida podías comprarlas, otro saca cuartos más, pero encima ya estaban impresas, ¿para qué ahorrar papel? Parece que en este Parque Natural no entienden las ventajas de las nuevas tecnologías, podrían enseñar la foto en pantallas y si los visitantes quieren comprarla, imprimirla.

A pesar de la indignación ante la respuesta del "cuidador", comencé el recorrido y he de decir que estaba muy bien cuidado, disfrutamos de la naturaleza y de las cascadas. Además, siempre había papeleras a cada paso. Parecía ya todo tranquilo hasta que llegué a la piscifactoría y veo a una trucha nadando en contra del agua que salía de un tubo, me dio muchísima pena a la vez que rabia.

Podrían estar en libertad en las aguas del Parque Natural, no entiendo la necesidad de tener vetado su nado.

Finalmente llegué a la salida y vi que había un espectáculo de aves, me acerqué y se convirtió en otro de los aspectos que rompieron mis esquemas. No entiendo por qué algunos animales salvajes están adiestrados, entiendo que haya especies en extinción y las tengan controladas, pero no que las utilicen para un espectáculo y mientras tanto estén en casetas. No es su hábitat natural por mucho que hayan nacido en cautividad, se deberían prohibir estas prácticas de exhibicionismo animal.

A pesar de mi indignación, la visita al Monasterio de Piedra fue preciosa, el entorno natural estaba cuidado, pero estos aspectos no me gustaron para nada. Me parece hipócrita decir que cuidas el Medio Ambiente y tener un circo de aves montado. Además del gasto de papel que se hace diariamente en este lugar. Sin duda lo que más me dolió fue ver a las aves en esas condiciones, compré la entrada para ir a un entorno protegido y no para ir a un circo. #medioambiente