Utilicemos el Transporte Público, es más barato, más ecológico y más cómodo. Eso es lo que nos han vendido toda la vida, pero en muchas ocasiones, la realidad es bien distinta.

Nos encontramos en una de las zonas turísticas con más afluencia de público del Mediterráneo, la Costa Blanca. Municipios como Alicante, Benidorm, Denia, Calpe, Torrevieja rebosan turistas. Tiendas llenas, hoteles sin habitaciones libres, restaurantes con listas de espera para comer, playas sin un metro libre para estirarse. La economía sube, dicen, y el Turismo es un buen motor para España, pero, siempre hay peros, una cuestión es el trabajo que realizan los empresarios para que el turista se sienta cómodo y vuelva, y otra cuestión muy diferente son las Administraciones Públicas.

El lejano Trenet, el ferrocarril de vía estrecha de toda la vida bordea la mitad de la provincia de Alicante, desde la capital, hasta Denia, algo más de 90 km de recorrido, desde el cual se atraviesan bonitos parajes. Un viaje interesante, en el cual los turistas disfrutan de las calas, montes, pueblos y urbanizaciones que decoran toda esta parte de la provincia, pero...  ¿90 km en cuatro horas no es excesivo?

En las horas puntas el ahora denominado "tram", se llena de cientos de personas, de pié, con maletas, bicicletas, toallas, sudores, y por supuesto en muchísimos casos sin posibilidad de sentarse.

Si estás 'turisteando' no hay problemas. No tienes prisa por llegar a tu destino, pero el servicio del Tram de la Genralitat Valenciana ha conseguido que el ciudadano local no utilice este Servicio de Transporte Público para ir a trabajar, ya que en muchos casos no sabe si llegará a la hora a su puesto de trabajo, debido a la aglomeración.

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El metro nocturno de Londres  Ayer mismo, día festivo en toda España el último tren destino al centro de la ciudad, que partía  de la Playa de San Juan salió a las 23'08horas.  Después de abonar el correspondiente billete , el conductor del vehículo salió de su cabina, e informó a los usuarios que la última parada no era el Centro de la ciudad, sino otra situada a unos cuatro km del destino original.  Esto lo confirmó después de que la mayoría de los pasajeros abonaran su billete, la mayoría de ellos turistas y personas de la tercera edad.

La realidad fué que una treintena de seres humanos, con maletas, muletas y muy mala leche se bajó, y el servicio de taxis se puso las botas. Un servicio de 1'45€uros por viajero se convirtió en cerca de 14€uros.

Explicaciones ninguna. ¿Por qué no llega el tren a su parada final? nunca se sabrá. Tanto la aplicación móvil como los paneles informativos insistían en que el trayecto llegaba hasta Luceros (centro de Alicante), pero el conductor informaba que no.

El día anterior, por poner otro ejemplo, el Tram obliga a los usuarios a realizar un transbordo en la ciudad de Benidorm para continuar el viaje cinco kilómetros más, esperando 58 minutos. Y no es excepcional, son los horarios previstos.

Viva el Transporte Público.  Después muchos profesionales  se quejarán del aumento de Bla Bla Car, por ejemplo.

En mi caso, poco más me verán subido a un tren de estas características.