La  sociedad actual tiene aspectos muy positivos respecto a sociedades pasadas, pero por otro lado, como toda evolución, se promueven nuevas ideas a reflexionar. Una de las ideas a las que quiero referirme en este artículo es la importancia hacia la inmediatez en la sociedad moderna, al querer llegar lo más rápido posible al éxito.

Esta idea se potencia en los medios de comunicación, transmisores de conocimientos por antonomasia. Desde ellos se vende el ideal de llegar al máximo beneficio en el menor tiempo posible y esto si no se trata de manera adecuada puede transmitir una desvaloración y pérdida de interés por el camino para lograrlo, un camino lógico y consistente.

Se venden trampolines donde en pocos meses una persona es famosa, o estrella de la música, y últimamente parece ser que sea corregida y por ello incomprensiblemente triunfadora en la vida, algo que trae más miga. Esta es la fórmula que se vende desde un tiempo atrás hasta nuestros días; programas que ofrecen la inmediatez del éxito escapando del camino para lograrlo. Estos trampolines funcionan de cara a conseguir audiencia y eso esta por encima de juicios morales sobre qué mensaje se esta enviando. Eufemísticamente los llaman fenómenos sociológicos pero pongámonos en la piel de una o un adolescente. Una de las características de esta etapa es esa, querer las cosas ya. Inmediatamente sin pararse a pensar ni valorar el camino para llegar a ello y más aún las futuras consecuencias de algo que nos viene de golpe.

Vídeos destacados del día

Todas las etapas o momentos tienen sus características. Todos sabemos que si a un niño o a una niña le preguntásemos qué quiere ser de mayor, nos sonarían estas respuestas: Bombero, médico, veterinario, profesor...¿Y si se lo preguntamos a un o una adolescente? La cosa suele cambiar. Entre las infinitas respuestas una de las más posibles es un silencio acompañado de una cara de indiferencia. Para una gran mayoría es un momento de indiferencia y falta de objetivos, algo característico de esta etapa. Y, por otro lado sus ídolos son personas a las que de la noche a la mañana les ha cambiado la vida por arte de magia o son famosas porque sí, por motivos absurdos o vaya usted a saber. Estos son los modelos que se ofrecen desde algunos medios de comunicación. Tampoco digo que se va a tener de modelo a Ramón y Cajal o Madame Curié pero qué menos que personas con un mínimo de bagaje, de recorrido con una biografía lógica.

 

 

Por ello, conscientes de que en ocasiones no es de gran ayuda para la construcción de valores en nuestros hijos e hijas las ideas que directa o indirectamente venden algunos medios de comunicación, valores que podemos extrapolar a otros campos de la vida.  Nosotros y nosotras, conscientes de estos mensajes debemos tenerlos presentes y por ello valorar y hacerles ver que los caminos recorridos por nuestros hijos e hijas son casi tan importantes o más que las metas logradas.

La inmediatez normalmente es algo anecdótico y curioso y por regla general, su estabilidad de futuro es más frágil. Con esto no quiero limitar los sueños de cualquier persona, al contrario, luchar por ellos. Ni seré yo quien recomiende no ver éste tipo de programas a los que aludo, pero si que hay una responsabilidad por nuestra parte para dejar claro a nuestros hijos e hijas que existe un camino por recorrer para ir “haciéndose” a uno mismo. #Universidad