Empieza un nuevo trayecto a recorrer. El Reino Unido no caminará solo. Seguirá acompañado de la Unión Europea pero esta vez no irá cogido del dedo. Tiene historia suficiente para ir a su aire. Si desde el primer momento decidió desmarcarse del Euro, ahora se atreve a marcar su propia ruta.

Da la sensación de que los británicos no votaron por salir o quedarse en la Unión Europea. Más bien fue un "to be or no to be" zarandeado por las circunstancias. "Ser o no ser, esa es la cuestión. ¿Cuál es más digna acción del ánimo, sufrir los tiros penetrantes de la fortuna injusta, u oponer los brazos a este torrente de calamidades, y darlas fin con atrevida resistencia?" escribió Shakespeare en la tragedia de Hamlet.

El pueblo resolvió y, valientemente, opuso la independencia del Reino Unido a un proyecto europeo que cada vez se hace más dificil justificar. "Morir es dormir... y tal vez soñar" recita Hamlet. El sueño de aquellos que creen que cualquier tiempo pasado fue mejor, que su Inglaterra no es lo que era y que luchar para no tener no puede ser base de ninguna idea. Ser o no ser, debieron pensar antes de depositar su voto los más desfavorecidos. Aquellos de los contratos de días, los de los salarios para subsistir o aquellos que no tienen qué llevarse a la boca. "¿Quién podría tolerar tanta opresión, sudando, gimiendo bajo el peso de una vida molesta si no fuese que el temor de que existe alguna cosa más allá de la muerte nos embaraza en dudas y nos hace sufrir los males que nos cercan?... Esta previsión nos hace a todos cobardes." sentencia Hamlet.

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Y tal vez soñar. Más allá hay algo que a los británicos les despierta interés. No puede ser que todo termine en las fronteras de la Unión Europea. Esa Unión que subsiste en la precariedad y que siembra el miedo en nuestros pensamientos. Y tal vez soñar. Quizás descubramos el veneno inoculado en nuestra mente y empecemos a desechar de una vez por todas esos temores que nos invaden. Puede ser que el miedo se apodere ahora de todos aquellos que lo utilizan como moneda de cambio.

La Unión Europea se tambalea. Uno de sus líderes la deja tirada, sin tapujos, democráticamente, sin miedo. Y la única solución de este proyecto es verter todo tipo desconfianza en el futuro británico. Como si a ella le importara. Puede ser que, como Hamlet a Ofelia, le pida que sus defectos no sean olvidados en sus oraciones.

Ser o no ser. Dios nos salve.