Uno que se levanta con una resaca electoral tosca. Me duele la cabeza incluso, y es que la ilusión es como el whisky barato: asequible, con buen aspecto, y con una mezcla adecuada puede ser embriagador, pero todo pasa y no queda más que eso, una ilusión. 

Toda mi rabia, ideas, argumentos, se agolpan en la punta de mis dedos peleando por salir las primeras, así que intentaré calmar la mente de este humilde articulista y tratar de ser conciso.

Esos siete millones de españoles, que a capa y espada, y pulserita en brazo, defienden el orgullo y la integridad de esta nuestra solemne nación que es España, pero odian a sus compatriotas, condenando a millones al hambre, y a la miseria, porque unos cuantos se han opuesto al cambio.

Porque no hay mayor mérito que hacer creer a esos votantes que han votado lo que ellos querían. Eso les han hecho creer, que votar por #PP y Ciudadanos ha sido idea suya, y odiar a la coalición Unidos #Podemos ha sido idea suya también. 

Y es que decía alguien en Twitter hace algún tiempo, que España es una mierda, pero al menos te ríes, pero esto ya no tiene gracia. 

Y a los siete millones de borregos que alimentan el ganado de la ultraderecha española, quisiera poneros al día de lo que uno opina de ustedes.

Les ha dado igual, señores, los casi siete mil casos de corrupción en los que el Partido Popular se ha visto involucrado en los últimos años. Les importa un carajo, que se recorten sus sueldos, sus pensiones, y que en cambio la jornada laboral sea cada vez más dura y cada vez más intensa.

Vídeos destacados del día

Les da igual que cuando bajan la basura por las noches, haya un grupo de padres de familia en cada contenedor de España buscando algo para dar de cenar a sus hijos. Porque no son ustedes, pero podrían serlo. Y lo serán.

A ustedes les da igual que las matrículas universitarias cuesten cada año más y más, y más. Porque, ¿para qué quejarnos mientras podamos seguir pagando?. ¿A quién le importa si el vecino no ha podido pagar las tasas de la selectividad de sus hijos?.

Y les da igual, porque después, el votante medio del PP para más inri, y nunca mejor dicho, sueltan cuatro perras mal soltadas en el cepillo de la iglesia, para limpiar su conciencia y que no se diga. 

Gracias a la mentalidad de ustedes, somos la vergüenza de Europa. Y Europa es la vergüenza del mundo. Extrapolen.

Pero no se preocupen, que dice su cuñado que en Venezuela no hay papel higiénico. Y, diablos, quizás sea verdad. O quizás no. Pero ¿para qué molestarse en investigar, si ya lo hacen los periodistas de derechas de nuestro país?.

Y, ¿qué les importará a ustedes todo esto que yo escriba, mientras ondee la rojigualda en cada balcón, Catalunya no pueda votar nada, y los extranjeros estén en su país, que es donde deben estar, verdad?

Y por supuesto que no falten banderas de España. Esa bandera que huele a pobreza y a fascismo. ¡Pongamos banderas hasta en la maldita sopa, a quién le importa! ¡Metamos también una con el aguilucho, que seguro que nadie se enfada!. Se les llena la boca con la maldita bandera, que es un trozo de tela como todas las demás, sin importarles las personas a las que ´´representa´´. Claro que, tampoco es culpa de ustedes. ¿Qué culpa tiene el borrego de seguir la pastor, aunque lo lleve al matadero?. Es su naturaleza. Sumisa y orgullosa, como si fuese posible. 

No se puede cambiar un país así. España está podrida y maldita hasta las cejas, porque nadie se ha tomado la molestia de mejorar su educación política. Así que no. No se puede, no podemos, como deseen llamarlo. Pero tienen razón.

El proyecto político que ayer echaron ustedes por tierra, no es para ustedes. Vive Dios. Porque ninguno de ustedes se merece un país mejor. #Elecciones 26J