Decía Nelson Mandela que "ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la Libertad de los demás". Nelson Mandela fue un líder de los de verdad, de esos que estaban dispuestos a sacrificarlo todo por la voluntad de su pueblo.

En los tiempos que corren es complicado encontrar gurús con carácter. Parece que el liderazgo se reduce a fomentar el odio y el rencor entre las personas. La carta de presentación es posicionarse en contra de algo y desacreditar por cualquier medio a todo aquel que no piensa como uno mismo. No es necesario demostrar nada, solo enarbolar una bandera que ondeé siempre en la misma dirección y procurar que "el otro" solo la ice a media asta.

El significado de esta tradición es dejar por encima de la propia bandera lugar suficiente para otra imaginaria, la bandera invisible de la muerte. Hoy ese lugar debe quedar libre. Sin banderas imaginarias. Un espacio por el que corra el viento sin nada que ondear. Por esa libertad que encarnamos en Jo Cox, asesinada por un desalmado al grito de "Pon al Reino Unido primero".

Y mientras ese espacio de libertad flota en el aire deberíamos intentar reconocernos en este mundo, el papel que cada uno juega y cómo podemos mejorar la libertad de los demás. Hallar el camino hacia donde vamos mirando de dónde venimos sería un trayecto digno para saber quiénes somos. Porque lo más importante es mirar atrás y ver que lo que se ha construido perdura en el tiempo a través de la evolución.

La libertad es un anhelo.

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El ser humano trabaja incansablemente por ella. No necesita a nadie que le explique lo que es ni cómo conseguirla. Está ahí, al alcance de todo aquel que respete la forma de vida de los demás. La bandera que ondea siempre en la misma dirección es un signo de esclavitud. Una resistencia al viento libre y sin reparos.

La ideología [VIDEO] es la prisión de la razón y la rigidez del corazón. Cualquier motivo es válido para buscar la libertad pero ninguno es suficiente para encontrarla absolutamente. Es la suma de todos esos fundamentos los que guían al ser humano a través de ese itinerario que conforma su historia.

Hasta aquí hemos llegado peleando por la libertad. Esa libertad que algunos se empeñan en liquidar para siempre. Sigamos trabajando por ella.