Esperanza Aguirre es de esas figuras políticas que cuando por primera vez se retiran de la primera fila política suelen acertar. Aciertan porque se retiran en el momento culmen de su carrera en un momento donde su figura es sinónimo de éxito. Pero siempre se puede caer en el error de volver, y como toda segunda parte de película, la segunda etapa no suele ser buena.

     Cuando volvió como candidata a la alcaldía de Madrid todo apuntaba a que Esperanza Aguirre conseguiría la alcaldía sin mayores problemas, el resultado fue que no pudo consolidarse como alcaldesa.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Podemos

Intentó todo tipo de tretas para que Manuela Carmena no fuese la alcaldesa, pero todo quedó en aguas de borrajas y tuvo que conformarse con ser la lideresa de la oposición.

         Desde su regreso no paró de acumular problemas, primero con toda la corrupción que está rodeando al Partido Popular de Madrid en general, y en concreto a muchas de las figuras políticas del entorno de Aguirre.

Según ella sólo le ha salido dos ranas la realidad es que todo apunta a que más de dos le han salido.

       Comenzó la campaña, su campaña, con una frase que hace historia “yo he vuelto a la política para frenar a Podemos”, vamos que el único objetivo era hacerle frente a la formación de Iglesias. En Madrid Manuela Carmena sufrió todo tipo de ataques, no sólo políticos, sino también ataques personal. Parece ser que es la política que domina el Partido Popular, la falta de respeto personal como principal dominador. Aguirre hacía referencia a la vida profesional de Manuela Carmena, luego pasó a entrometerse en los asuntos personales del marido de ésta, pero en aquellos tiempos no era machista sacar a colación la figura del marido. Ahora parece ser que si un periodista le pregunta a Esperanza sobre la empresa de su marido, en la cual ella también tenía acciones mientras ostentaba un cargo público, es una actitud machista.

Vídeos destacados del día

Mientras tanto hay personas que se lo creen, simplemente son fanáticos ideológicos. Es cierto que para muchos Carmena no dio las explicaciones necesarias, pero al menos hizo el intento, no como Aguirre que se cree por encima del bien y del mal.

        No es raro que para Aguirre ahora todos los medios sean podemitas, ninguno, al parecer, hace repreguntas a Iglesias, algo que la hemeroteca ya le ha desmentido, pero da igual Aguirre no parará de mentir. Son ahora todos los medios podemitas y si pudiera cerrarlos, lo haría, quizás incluso instauraría la censura, al más puro estilo del pasado. Aquí se publica lo que yo diga o algo así sería el lema.

       Parece ser que a la concejala y Portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid no le está sentando muy bien esta segunda etapa, por supuesto las entrevistas duras parecen no gustarle, al igual que determinados periodistas y redactores ya señalados por ella misma. Ahora me pregunto ¿si Carmena fuera la culpable de hacer desaparecer 45 millones de euros como presuntamente hizo el PP de Aguirre, no habría sido más noticia en algunos medios de lo que está siendo? Hay que recordar que algunos medios ni le preguntan por asuntos así a la “todopoderosa” Esperanza Aguirre.

Pueden seguir todos nuestros artículos en https://www.facebook.com/Laplumadeunoasis/