Después de muchos avatares en la Historia de España, la nación se encuentra en un estado de excitación propio de democracias menos consolidadas que la española pero a su vez el Estado está constantemente discutiendo, discutiéndose a sí mismo y sin encontrar el modelo de país que merece la sociedad española. La situación es súmamente delicada, cualquier error puede conducirnos al abismo, además de sumir al mundo en una conflagración de dimensiones terroríficas, nunca vistas.

Lo más importante es que se respete la libertad individual y los derechos que de ella dimanan. Un error sería fatal. Hay que sopesar todas las posibilidades y elegir en función de lo que dicte la conciencia de cada persona.

Recuerden que el individuo es el fundamento de todas las legislaciones en las que domina el sistema democrático. Hay que evitar la endogamia y la partitocracia. ¡Vigilen! La sociedad sufre un hartazgo de burocracia; la normativización de la vida de los ciudadanos conduce a aporías seguras, recuerden lo que expone el Libro sobre la vida íntima, el matrimonio, la procreación... .

Si no reaccionamos inmediatamente la salvación solo será posible para una minoría de elegidos. Recuerden la infatigable búsqueda de la  Alemania del Tercer Reich de la fuente de la eterna juventud... y piensen inmediatamente dónde se encuentra el Santo Grial : en las Escrituras y en el Tabernáculo. Fuera de estas dos Entidades la información es cero, no hay vibración y la tiniebla es absoluta; piensen legisladores si desean la oscuridad o la luz, la bondad o la maldad, la belleza o la fealdad y obren en consecuencia.

Vídeos destacados del día

Recuerden la pintura de Rogier van der Weyden "El descendimiento de la Cruz" (1438) y párense un momento a reflexionar: ¿Por qué desciende Cristo de la Cruz? Si lo saben es probable que conozcan las respuestas y este artículo periodístico les haya entretenido un rato, sino pónganse a temblar porqué la fuerza de Dios es invencible. Solamente me queda agradecerles el rato que han empleado leyendo este texto y citarles para la próxima ocasión.