La nueva forma de hacer campaña del líder de la formación naranja es la mentira y el populismo. Tanto ha llamado “populistas” a los candidatos de los demás partidos que, finalmente, ha terminado cayendo en su propio descrédito.

Su campaña arrancó mucho antes de lo establecido. Debía iniciarse el 10 de junio, lo que supondría un total de 16 días para que cada formación llevase a cabo las acciones para pedir el voto a sus electores. Sin embargo, las campañas empezaron antes de tiempo. Pero la palma se la lleva Albert Rivera, quien, haciendo alarde de sus buenas intenciones para con la política española, trasladó sus más sinceras expectativas a Venezuela.

Rivera en Venezuela

El motivo del viaje de Albert Rivera fue denunciar la falta de libertades en el país latinoamericano. Él mismo desmontó su propia mentira al encontrarse con una retahíla de medios de comunicación en el mismo aeropuerto Simón Bolívar de Caracas. Una de sus denuncias era la falta de libertad de expresión. Sin embargo, él fue a expresarse libremente y su recibimiento fue espectacular. Hay que decir, que en Venezuela más del 80% de los medios de comunicación no son afines al gobierno de Nicolás Maduro. Es decir, hay libertad de prensa.

Con unas buenas técnicas populistas y demagógicas, lució una camiseta de Leopoldo López, echó unas lágrimas y dijo que las víctimas le recordaban a las de ETA. La situación no pudo ser más forzada. Una vez en España, mentira tras mentira consiguió crear una nueva imagen de lo que en Venezuela está ocurriendo, además de haber triunfado en una nueva forma de hacer campaña.

Vídeos destacados del día

La falta de libertades, la discriminación y los presos políticos en España fueron relegados a un segundo [o tercer] plano, pues eso no da votos.

Rivera en España

Tras el viaje “diplomático” de Rivera a Venezuela se ha notado un cambio sustancial en su forma de hacer política. Si aquella pantomima política le había resultado… ¿por qué no seguir mintiendo? Desde entonces su campaña se ha basado en descréditos continuos hacia los partidos opositores sin ninguna base verídica. Tal y como hace Eduardo Inda, uno de los puntos clave es la financiación ilegal de Podemos de manos del gobierno de Nicolás Maduro. Mientras, un partido que se dice a sí mismo independiente, es financiado por las empresas del IBEX-35. Si gobierna Ciudadanos tendremos cuatro años más de Rajoy.

Rivera en Cataluña

Con motivo del partido de la Selección Española contra la Selección Turca en la Eurocopa, el líder de Ciudadanos ha aprovechado una vez más para atacar a los conocidos como “gobiernos del cambio”. Rivera publicaba una fotografía en Twitter en la que él e Inés Arrimadas lucían la camiseta de la Selección y festejaban la victoria presumiblemente en Barcelona, antecedida con este texto: “En Bcn, aunque Colau quería prohibirlo, disfrutamos de la selección en la calle ¡Cataluña somos todos!”.

A este twit contestó la alcaldesa de Barcelona con una elocuente parrafada que desmentía aquella acusación.

Rivera utiliza cualquier acontecimiento para tergiversarlo y hacer política de él. Esta vez utilizando el futbol para declararse españolista. Respecto a esto mismo hay que hacer mención a su verdadero nombre: Alberto Carlos Rivera Díaz. Un nombre que resulta demasiado español para convencer a los electores independentistas catalanes. Y es que un fantasma recorre Europa. Pero no es el comunismo, no. Es Albert Rivera.