A diario no aprovechamos grandes momentos y multitud de situaciones. Siempre hay grandes instantes que pasamos por alto, no sabemos apreciarlos y los perdemos. 

Soy estudiante en la universidad y hoy como todos los días estaba a la misma hora sentado en el tren de siempre, pero a diferencia de los  anteriores días, me he dado cuenta de algo bastante simple, que aún por estas fechas no haíia tenido la oportunidad de apreciar de tal forma y sobre todo de sacar una buena conclusión sobre la situación.

El amanecer, ese sol vespertino que se levanta temprano, y deslumbra con su gran esplendor, ofreciendo una imagen preciosa, pero que al verla todos los días se desvaloriza, entra en rutina y pierde interés.

 

No creo que el amanecer de hoy haya sido más especial que todos los anteriores que no había visto, pero la verdad que me ha parecido espléndido, todo un cielo oscuro pintado sobre un foco de luz naranja que destellaba una energía radiante. Al instante he vuelto a observar el vagón y he pensado; todas estas personas al igual que yo están perdiéndose esta imagen tan fantástica. Todos estamos mirando nuestros móviles, libros, escuchando música y evitando cualquier contacto con el exterior, sin darnos cuenta de lo que estaba pasando por nuestra ventana día tras día y durante cada viaje, durante cada nueva aventura, cada nuevo trayecto de nuestra vida, incluso cada nueva situación o momento.

Entonces es cuando trato de reflexionar y pienso que deberíamos estar más pendientes de lo que ocurre a nuestro alrededor y pensar en el entorno que nos rodea, olvidarnos de estar tan atentos de nosotros mismos y de nuestras cosas.

Vídeos destacados del día

Tenemos la obligación de buscar esa ventana que te ofrece grandes caminos, nuevas alternativas y diferentes aventuras, no pierdas detalle ni la oportunidad de disfrutar cada instante, todo lo que ves pasar es único en su momento y por eso lo pasado, pasado esta, así que aprovéchalo.

Os recomiendo que leáis estos artículos: #Meditación