El próximo 26J España está llamada a concurrir a las urnas para intentar tener al fin un presidente que no saldrá precisamente desde un proceso democrático ni transparente, no basta ir a la urnas legitimado desde un partido político, ni  salir elegido por una mayoría que resulta ser opaca, dudosa, en un país que a lo largo de su vida democrática tan sólo ha conocido como una clase política gobierna blindando beneficios y privilegios.

Y todo desde un sistema al que se le puede tildar de todo menos de democrático y transparente, sin unas primarias en donde el electorado pueda escoger no en personas, sino en programas dentro del partido político que le simpatiza , sea por tradición o convicción.

¿Cuántos españoles conocen el programa del partido o persona que votan? ¿Cuántos españoles han escogido previamente al diputado o senador nacional que los representará durante la siguiente legislatura?  ¿Cuántos candidatos pueden responder sin titubear al electorado los problemas que padecen en una provincia, ciudad o región en concreto?

Los españoles van a las urnas sin saber lo que proponen sus candidatos, los cuales en grandes líneas al menos en las últimas 3 elecciones nacionales se limitan como mucho a despotricar sobre su oponente o a promesas genéricas que jamás llegan a desplegar, eso sí, te inundan el buzón de correos con sus papeletas  de votación y como algo extraordinario, un pequeño slogan que resume el vacio de un programa que sólo ellos conocen.

El PP regresó al #Gobierno no por tener un programa atractivo ni por grandes discursos que lograsen empatía, llegó al gobierno gracias al estallido de la burbuja inmobiliaria que desencadenó una #Crisis que en realidad ellos mismos incubaron años atrás, empujando a un país a jugar todo a una sola carta; la industria del ladrillo.

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Regresemos al opaco sistema que permite a los partidos políticos españoles librarse de pasar por unas primarias transparentes, el “líder” se presenta apoyado por avales INTERNOS pero sin un programa debajo del brazo, ni con el verdadero aval que son la consulta en las urnas por parte del pueblo, de sus afiliados y simpatizantes.

Ni siquiera PODEMOS puede decir o presumir de ser democrático cuando Pablo Iglesias no duda en apartar de un solo plumazo a todo díscolo que se presente o pueda hacerle sombra y luego, en una pantomima de consulta online con dos preguntas nada claras y  sin explicaciones, “consulta” a sus afiliados.

España no es para nada ejemplo de democracia ni de transparencia política, los partidos son en realidad, un negocio redondo para quienes nos gobiernan, que se ocupan de gastar a costa del contribuyente y de otorgar a la clase política toda clase de ventajas y privilegios,  luego, los que fracasan pasan a formar parte de multinacionales o grandes empresas españolas… o a ser senadores, o como premio consuelo a ser directores de algún organismo estatal.

Pero el pueblo español no lucha ni reclama transparencia democrática ni política, calla, baja la cabeza y se resigna, acepta su destino al igual que los borregos que van camino al matadero, como mucho su forma de expresar su rechazo a este sistema es no ir a votar.

Lo dicho, una España opaca con el visto bueno de un pueblo al que le cuesta pensar y que no tiene personalidad para reaccionar. #Ciudadanos