Tras un comunicado oficial del equipo azulgrana hacia los medios, se ha podido establecer que el jugador azulgrana y jugador de la selección argentina, Leo Messi tiene la enfermedad del dinero. Una enfermedad que le lleva a defraudar a hacienda para no perder parte del dinero que gana en impuestos. Ha sido acusado de nuevo por fraude fiscal y parece ser que desde el día siguiente a que se le acusara hace varios años, trató de blanquear dinero usando paraísos fiscales.

Ante esto nada se puede hacer puesto que sus seguidores siguen siendo fieles a él y lo que quieren es que siga jugando al fútbol y ganando partidos, trofeos, copas, ligas, champions...

No importa si es un ladrón. Tampoco importaría si fuese un asesino. Lo importante es que el mejor jugador de fútbol del mundo siga batiendo récords. Y con batir récords no nos referimos a coger una batidora, poner los récords dentro y darle a un botón para que giren los récords a través de la cuchilla. Con ese término nos referimos a seguir consiguiendo nuevos hitos.

Dicho esto sabemos que el próximo partido de la champions, hoy, este jugador será ovacionado como siempre sin ningún tipo de reparo ni problema. Y así va el país. Mientras que los 'grandes' sigan robando en este país y los 'medianos' y 'pequeños' sigamos alabándolo y queriéndolos en lugar de echarlos a patadas del país o hacer que paguen sus malos hechos, este país seguirá siendo un lugar donde los más corruptos podrán robar sin problema.

Vídeos destacados del día

Llegados a este punto, solo queda decir que lo mejor que pueden hacer los trabajadores más honestos, es irse a otro país a trabajar y dejar al margen esta sociedad capitalista que nos envuelve en mierda con sus políticos, deportistas y demás gente famosa con su corrupción.

Me despido de todos vosotros deseando muchísima suerte al grandísimo Leo Messi en su partido de esta noche y, ojalá marque 3 o 4 goles para que todos lo queramos muchísimo y siga ganando más dinero para seguir estafando a todos los españoles. Aquellos que lo quieren tanto.