Si el ejercicio del periodismo, precisa en su vertiente más activa, de un acontecimiento o suceso de reciente actualidad y se supedita a este como el esclavo al tirano que lo subyuga, el acontecer o suceder precisa de condiciones, causas o motivos interdependientes, complejos, heterogéneos, y tan sinérgicos como pintorescos pero, observando con la agudeza de un investigador se puede reconocer la  intencionalidad que subyace tras el acontecimiento o el fenómeno que se analiza al menos con un cierto margen de certidumbre, cuando no de pasmo y que insta a conocer las causas, el cómo y  el por qué, aunque el suceso parezca a veces insondable, acaso irracional.

A la condición de la naturaleza humana se debe el margen de lo desconocido y de la intimidad más profunda de lo observado.

    Afortunadamente los sucesos políticos son más fáciles de analizar porque la intencionalidad humana aflora, tarde o temprano, dejando una huella tan reconocible como la de un ácido en un metal sensible y afortunadamente el periodismo podrá falsear el suceso por negligencia intencionada, o no, podrá ocultar culpables, suavizar o magnificar sentencias que corresponden por su gravedad a jueces o magistrados, en fin, crear opinión pero: no podrá nunca, muy a su pesar, modificar lo sucedido.

Es cruel afirmar que los cambios realizados en un mapa que se despliega sobre una mesa de operaciones con la codicia y la tranquilidad de un estratega ante un Estado Mayor, sobre el terreno, con los pies ya en la tierra, van acompañados de sacrificios de seres humanos, de bestias y de destrozos del patrimonio tan traumáticos como lesivos y tan  graves como ser de lesa humanidad. Ya nadie con sentido común desconoce que las cosas se pueden hacer de otra manera y más sencillamente.

Vídeos destacados del día

Que nadie se engañe, las guerras son estados aberrantes transitorios ante una situación insostenible, nadie desea permanecer en esa condición y ser victima de ella a título personal.

Hay una Ciencia Social y generaciones de seres vivos: las especies de cada época, poco más, ni tan siquiera una ideología claramente explícita.

El ser humano se sienta sobre un tesoro y se pelea por las migajas: "Un abismo no es un gran agujero sino precisamente lo que tenemos bajo nuestros pies y encima de nuestras cabezas." ...

2 millones de dolares a la hora del presupuesto mundial son invertidos en el infernal negocio de la guerra mientras ONGs y... &, recaudan fondos para socorrer a las víctimas. Es un claro menosprecio de la naturaleza humana y de su posibilidades, una escalofriante redundancia y el absurdo patrocinio de una aberración crónica de tal impudicia que entrar en detalles traumatizará a cualquiera medianamente sensible.

A las 20 000 personas, victimas de una manera u otra del conflicto armado en #Siria que habían sido estimadas tras los primeros 6 meses de hostilidades de se han de añadir otros más de 50 000 que  perdieron igualmente su vida y sueños a día de hoy , Hablar de la crisis de los refugiados,centenares de miles, es un eufemismo.

Hablar de atentados terroristas una indecencia. Ayudar, curar, investigar, educar, explorar, desarrollar... es lo acordado sin más concesiones que las las del sentir común a todo ser vivo.

Un avión surca el cielo, va equipado con misiles de largo alcance desde el punto de vista más impúdico del mercantilismo: ¿cuánto cuesta cada cada uno de esos misiles y cuánto llenar de combustible el depósito ? Sobran las estimaciones ante tal despropósito.