El misterio de las abducciones no es un fenómeno que deba tomarse a la ligera, ni muchísimo menos. Y tampoco forma parte del mundo de las #Leyendas. Así lo atestiguan los millones de casos que, pese a quien pese, se producen en todo el mundo, y forman parte de la #Investigación científica.

Hace poco tuve oportunidad de leer el artículo de una revista esceptica en cuanto a #Misterio. Pero que no duda en hablar sobre el tema cuando las circunstancias comerciales lo aconsejan. En dicho escrito se dice –utilizando un vocabulario muy técnico y cientifista– poco menos que a los afectados por este fenómeno les falta un hervor… o lo que es lo mismo, el clásico tornillo de los de toda la vida, para entendernos.

El argumento central del artículo es el siguiente: que la Ciencia ha demostrado –sobradamente, según esta publicación– que el fenómeno proviene de alteraciones neurológicas provocadas por trastornos del sujeto en la percepción, en el sueño y otros factores relacionados con la psique humana. Personalmente, como activo investigador de estos fenómenos, discrepo por completo de tales afirmaciones. Máxime cuando también, desde el punto de vista científico, ha habido eminentes investigadores que se han dedicado al asunto sin menoscabar la credibilidad del testigo. Algunos de estos investigadores empezaron a estudiar estos temas de forma escéptica pero, a medida que profundizaban en el fenómeno, cambiaron de actitud. Obtuvieron muy buenos resultados, lo cual significa que estudios serios, los hay y, por tanto, no me parece correcta ni ética en absoluto la idea de dar “carpetazo” al asunto en unas simples líneas, además, provenientes de una publicación comercial y no especializada.

Vídeos destacados del día

Aquellos interesados pueden consultar los trabajos, por poner sólo unos ejemplos, de dos científicos: John Mack y Thomas E. Bullard, psiquiatra y psicólogo, respectivamente. Debemos haber detectado algún problema para que eminentes figuras del ámbito científico empleen su tiempo y esfuerzo en lo que muchos escépticos recalcitrantes denominan “historias de marcianitos verdes” con un tono decididamente burlesco.

También me impactó muy positivamente un caso, sobre el que se filmó el documental “Enlévés”, que recomiendo sin duda. Fue el de un periodista de investigación que inició su trabajo de documentación desde una posición escéptica, y acabó por transformarse en un “creyente” convencido.

Para los más profanos, intentaré dejar aquí –en las distintas partes de este artículo– algunos apuntes que quizá les sirvan para iniciarse en el estudio de este apasionante mundillo y, quién sabe, hasta decidan empezar a investigar por su cuenta. Obviamente, los apuntes serán muy escuetos, por cuestiones de espacio.

Pero empecemos por el principio.

La palabra "abducción" significa "separación" y es empleada, en términos jurídicos, para hacer referencia a un "rapto" o "secuestro". Precisamente del lenguaje jurídico inglés ha sido adoptado por la ufología el vocablo, entendiéndose que este acto de “separación” o “secuestro” de un ser vivo –hombre o animal– es llevado a cabo por seres presuntamente extraterrestres.

Continuará