A dos semanas de la entrega de los #Oscars, los nuevos, y en teoría arrasadores estrenos, Zootrópolis y Zoolander 2, no han conseguido arrebatarle el número 1 a El Renacido, la película más taquillera en una temporada de premios cuya recaudación tal vez se vería más mermada si no fuera candidata a ellos. Carol, Creed. La leyenda de Rocky, La chica danesa o Spotlight, todas ellas con nominaciones y ésta última muy favorita al premio, también siguen entre las más vistas.

Y es que de los Oscar está pendiente hasta quien no le suele prestar atención a la cartelera. De repente, películas pequeñas que en otras circunstancias solo adquieren importancia si se localizan haciendo un zapping televisivo, pasan a ser una prioridad.

Pero además de las que se enmarcan en estos premios hay otras películas que también tienen que llegar para no agolparse con las que quedan por venir.

Porque a una muy esperada como Deadpool le siguen otras como ¡Ave, César!, de los hermanos Coen o 13 horas: Los soldados secretos de Bengasi, de Michel Bay. Y a ellas Calle Cloverfield 10, lo nuevo de J. J. Abrams como productor, o Agente contrainteligente, protagonizada por quien interpretara a Borat, el cómico inglés Sacha Baron Cohen. Y a ellas les seguirán Batman vs. Superman: Dawn of Justice o El Escuadrón Suicida. El calendario no puede detenerse.

Todo está pensado para que encajen las fechas de estreno y no se solapen unos con otros, porque tampoco hay tantos cines y muchos de ellos se ven, según el título, copados por una única película en varias salas de un mismo complejo. Así las cosas, las producciones pequeñas, tanto las que no cuentan con nominaciones como las que teniéndolas están lejos de ser posibles ganadoras, no pueden competir al mismo nivel.

Vídeos destacados del día

Y es que el #Cine está considerado como un arte, pero en ocasiones no pasa de ser entretenimiento, y muchos prefieren ver en él lo segundo a lo primero, cosa que tal vez sea discutible pero no debe ser criticable. Cada espectador sabe lo que quiere encontrar en la pantalla y por lo tanto lo busca. Tendremos entonces que admitir que los estrenos nos llegan en consonancia con ese comportamiento, y por lo tanto películas pequeñas que, afortunadamente para ellas, han conseguido estar presentes en los Oscar, no logran tener en la cartelera el protagonismo que les da ese privilegio. 

Si alguna se desmarcara de las quinielas y obtuviera premios no previstos, se actuaría en consecuencia en las salas, pero por lo general un drama desgarrador no va a ser prioridad en la taquilla frente a una película que promete un rato de pura diversión. Es únicamente cuando los Oscar se entrometen que el cine al que se suele dar de lado se vuelve imprescindible, y lo cierto es que además de las nominadas hay muchas joyas esperando a ser descubiertas pero sin la visibilidad que les confiere la dorada estatuilla.