2

Nunca he creído en la igualdad entre hombres y mujeres, y de hecho aplaudo y defiendo todas y cada una de las diferencias que nos hacen únicos, especiales y fascinantemente esenciales para la construcción de la sociedad. Sin embargo sí considero indispensable hablar de equidad, que no es lo mismo, para alcanzar la tan anhelada paz, armonía, justicia y seguridad en un mundo donde los Derechos Humanos sean más que una carta o tratado, una realidad.

Indiscutiblemente la ardua lucha de las mujeres en defensa de nuestros derechos, y el apoyo de algunos hombres en esta tarea, ha logrado cambios importantes que hoy nos acercan mas a nuestro debido lugar en la sociedad.

Pero aún así, la brecha que nos distancia sigue siendo abismal y patética por no decir mas. Ser Mujer en pleno siglo XXI, para muchas, continua representando una tarea titánica, un papel digno de un Oscar, tal como se ve reflejado en la película turca de 2015, dirigida por Deniz Gamze “Mustang, belleza salvaje”, de la cual, debo confesar, salí con el corazón partido.

Durante la hora y media aproximada del largometraje, las niñas protagonistas (que ninguna supera los 16 años de edad), revelan sus historias de vida, o de sobrevivencia, en una cultura completamente machista, donde las mujeres son vistas no solo como seres inferiores a los hombres, sino que son constantemente castigadas por ello, Por pertenecer al sexo femenino, han perdido su condición de seres libres, capaces y pensantes, condicionadas entonces a adoptar roles de género tradicionales y abusivos.

Vídeos destacados del día

Doloroso, pero mas doloroso aún saber que esto no es ficción, que no es creación de un fantasioso libretista, que es una realidad mas común de lo que se piensa, y que como lo dice el Ex Presidente de Estados Unidos Jimmy Carter (1977 – 1981), en su conferencia de TED WOMEN 2015 : “¿Por qué creo que el maltrato a las mujeres es el principal abuso de los derechos humanos?”, tiene que ver con factores tan sencillos como la malinterpretación de los textos religiosos, la formulación errónea de las leyes, y ésta con la que cierra diciendo: “a la mayoría de los hombres, les importa un carajo.” Porque al final, también pienso que esto es un tema de indiferencia, es ahí donde nos rajamos, en la indiferencia. Si no te pasa a ti, no quiere decir que no esté pasando: todavía hay mucho por hacer por los derechos de las mujeres, y es un tema de todos.