Como parte del ciclo inescapable de la maduración y desarrollo del cuerpo humano, aparece, en el caso de las mujeres, una temida etapa de cambios hormonales conocida como menopausia. Altas temperaturas, cambios drásticos de humor, sensibilidad y desanimo, irritabilidad, alteración en el apetito, entre otros, son los síntomas mas comunes que las mujeres entradas en los 50's tienen que soportar al atravesar por este proceso, que a veces terminan padeciendo no solo ellas sino quienes las acompañan y "conviven" a su alrededor.

Curiosamente me detengo a revisar uno a uno los síntomas anteriormente mencionados, y me es inevitable dejar de pensar en una señora, que si bien ya pasó por los 50´s, pareciera presentar el diagnostico perfecto de una menopáusica al extremo.

Así es, no hablo de otra distinta que nuestra amada Tierra; sí, el planeta que hoy nos sirve de hogar.

Usar manga corta en ciudades donde antes salir de la casa sin abrigo podría parecer un crimen, pagar altas sumas de dinero por alimentos corrientes como las frutas que solían brotar de la tierra, desastres naturales y descontrol en el ánimo de sus habitantes, son sin duda alguna el resultado de un fuerte trastorno que mucho podría parecer la menopausia de La tierra. Y ¿quiénes, además de ella, la estamos padeciendo? Pues bien, todos nosotros, sus irresponsables visitantes que olvidamos atenderle como se debe, esperando que sea ella la que incansablemente nos sirva como la mejor anfitriona.

He tenido la oportunidad, a veces incomoda y otras gratificante, de acompañar a varias mujeres a atravesar dicha etapa, con la tranquilidad de saber que es solo eso, una etapa más que con el tiempo, tal vez ayuda química y a lo mejor terapéutica, y una fuerte dosis de paciencia y amor, se supera y queda en el pasado permitiéndoles un feliz reconocimiento de la nueva mujer que surge para vivir en paz consigo misma y con los demás.

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Sin embargo, en el caso de La Tierra, hay algo que no me deja de cuestionar y que, debo confesar, me ha quitado el sueño ya en varias ocasiones, y es pensar si esto que estamos viviendo es una menopausia natural que pasará como un ciclo más, o por el contrario es una menopausia inducida que nos llevará a un triste final, en donde no haya posibilidad de reconciliación y renacer de esa "nueva mujer". 

La situación es crítica y las consecuencias cada vez mas evidentes, ahora se trata de más que simples denuncias. Sin duda se trata de tomar acciones que contrasten irresponsabilidades pasadas. Quisiera pensar que todavía estamos a tiempo para hacer cambios que casi como el efecto de las hormonas, las terapias y sobre todo la paciencia y el amor, tienen en las mujeres cincuentonas, y logremos sanar las heridas de la tierra. Se trata de actuar ya, de acciones pequeñas que generen impactos medianos, grandes y monumentales, que ayuden. Se trata de tomar consciencia y responsabilidad desde lo simple: apagar las luces innecesarias, no usar pitillos plásticos, usar materiales reutilizables, evitar desperdicio de papel, reducir el consumo de combustible, gastar sólo lo necesario, cuidar a los animales y sobre todo servirle a La Tierra como se lo merece, como lo que es: Nuestro único hogar. #Calentamiento global #Ecología