Al finalizar la clase, me quedé hablando con un compañero que suele estar siempre de mal humor. Este había comentado que sin tecnología y sin dinero el mundo y nuestra forma de pensar sería completamente distinta, yo respetaba su opinión pero no la compartía, así que me quedé para debatir sanamente sobre nuestras distintas opiniones sobre el tema. Me sorprendió mucho su reacción ante un consejo, que no comenzó siendo un consejo sino mi punto de vista, que terminó dándome las gracias. La conversación fue algo parecido a esto:

"De nada sirve tener todo el dinero del mundo si no tienes ni valoras las pequeñas cosas de la vida, eres un ser humano incompleto.

-  Entonces quieres decirme que ¿sin tecnología y con poco dinero se logra la felicidad?

No, no es lo que quiero demostrar. Quise decirlo para demostrar que con o sin ambas cosas no somos agradecidos.

-  Yo si soy agradecido, le agradezco a mis padres por el celular que me regalaron.

Está bien, debes agradecer lo material pero, no hay más grandeza que olvidarse por un momento de lo material y agradecer lo que realmente te regala todo, la vida. Los seres humanos no somos agradecidos. ¿Acaso agradeces por respirar, por estar sano, por ver, escuchar, sentir…?

- No, no lo hago.

Cada día lo tienes que ver como un regalo, lo que llamamos “sencillo” es lo más grandioso. Lo más mínimo nos hace recordar que somos parte de la grandiosa naturaleza. La belleza de la misma es un regalo.

Qué distinto sería que cultiváramos todos los días la reacción al ver un amanecer y observar una nueva oportunidad para volver a nacer, disfrutarla cada día con la inocencia del primer día y la motivación de hacer todo lo previsto sin dejar de sonreír como si fuese el último.

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No tener miedo en mirar al cielo sin quejarse del clima que hay. Cada día hay un clima diferente, son como las nubes que jamás repiten su forma. Cosas así de sencillas es lo que deberías agradecer.

Agradecer a Dios por todo lo que te ha brindado, tanto por lo bueno como lo malo, porque apuesto que a lo que tú consideras malo, no es ni la mitad de lo que puede sufrir otra persona. Obsérvame, parezco una mujer normal pero, estoy limitada a subir y bajar escaleras, a saltar, a correr y a realizar cualquier tipo de deporte fuerte porque tengo un problema en las rodillas. Aprendí mucho con esto, no niego que me deprimí hasta que vi un vídeo de un chico que nació sin piernas y supe, desde ese momento, que mi problema era realmente pequeño al compararlo con el de él.

Alguna vez leí que Dios es esa aventura personal que todos debemos tener siempre para estar inspirados.

-¿Inspirados a qué?

A vivir.

Hay que aprender a iluminar con la sonrisa, la mirada, el tacto, la presencia… los demás necesitan una luz en su camino que los saquen de esa oscuridad y esa luz puedes ser tú. Con un simple “Gracias por este día” cada día, la vida te sonreirá y realmente será un buen día.

- Fuiste esa luz en mi camino, gracias totales por esas palabras".

Me dio un fuerte abrazo y se fue rápido con los ojos a punto de llorar, jamás pensé que iba a causar tanto en él. Al día siguiente noté que no dejaba de sonreír y de agradecer. A veces solemos necesitar un empujón pero nos cuesta pedirlo y ahí está el gran problema.

Mantener siempre que en la gratitud está la grandeza, puede cambiarnos positivamente por completo. ¡Inténtalo! #Meditación #Calidad de vida