¿Dónde está la casa de mi amigo? es una película iraní del director Abbas Kirostami. En ella Ahmed, un niño de unos ocho años se ha llevado por equivocación el cuadernillo de deberes de su amigo Mohammed. Este último está amenazado con la expulsión del colegio si vuelve a llevar los deberes hechos en un folio, por lo que Ahmed tendrá que buscar la casa de su compañero para devolverle el cuadernillo.

En esta historia, Ahmed se encuentra con una oposición de los adultos -especialmente de su madre y de su abuelo- a su propia autonomía. Parecen no querer entenderle, tratándole a veces como si fuera tonto, y refutan todos sus planteamientos.

Por ello acaba desobedeciéndolos de forma sistemática y recibiendo un castigo por ello. Al final, tras toda la película buscando la casa de Mohammed, no la encuentra y decide hacerle los deberes para que este no sea expulsado por su propio error. El PSOE también tiene un problema con los adultos y al igual que Ahmed, debe reivindicarse como autosuficiente. Su actual dirección -representada en Ahmed- se encuentra cercada ideológicamente por sus partidos aledaños (Podemos y Ciudadanos). Por ello tiene que reencontrarse consigo buscando un espacio -la casa de Mohammed- en el que o se reconcilia con sus votantes u a través del cual puede mantenerse en el poder. Sin embargo, el #PSOE parece estar tutelado por sus superiores -los adultos- con los que las bases se encuentran en conflicto. Pero de momento, son quienes siguen moviendo los hilos del partido.

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¿Quiénes son esos superiores y qué quieren?

En primer lugar tenemos a Felipe González y José Luis Corcuera, actual perfil de izquierdas en las tertulias de 13TV. Estos, junto a una gran parte de quienes conformaran los gabinetes de González, abogan claramente por una gran coalición a la alemana. En segundo lugar tenemos a El País. Se hace muy interesante leer sus editoriales y columnas de opinión desde las elecciones. Pese a que entran en grandes contradicciones tienen algo claro: parte del suelo electoral del PSOE es lectora del diario por lo que al PSOE le interesa hacer caso a Cebrián y asociados. El País aboga por un gobierno de PP-Cs con la abstención del PSOE. En tercer lugar tenemos a los acreedores económicos, o poderes fácticos, o mercados… Estos ya consiguieron -a través del gobierno de Zapatero- cambiar la constitución en una noche, indultar a un banquero o una reforma laboral al gusto de los patronos. Ellos quieren un gobierno de concentración PP-PSOE-Cs que garantice la estabilidad de sus intereses.

Todos tienen claro el marco programático: defensa del orden constitucional, de la unidad de España y la ilegalidad del referéndum, del respeto a los acuerdos firmados con la Troika y del aislamiento de fuerzas ‘antisistema’ o ‘bolivarianas’. Sin saber la orientación que tendrá, al PSOE le toca hacer los deberes. Ahmed ya está mayor y tiene que decidir por sí mismo, sin que nadie le obligue a sentarse. #Cataluña