Según los psicólogos que han profundizado en el tema de la identidad, los hijos concebidos bajo la donación de gametos tienen características similares a los niños adoptados, en cuanto a la necesidad y curiosidad sobre sus raíces.

Se cree que solo un 10 % de las parejas que han concebido un hijo mediante la reproducción asistida y la donación de esperma o de ovocitos, les cuenta la verdad a los niños.

Los expertos aconsejan hablar del tema con los hijos desde una edad temprana. En la niñez se presenta una mayor curiosidad y deseos de saber sobre sus padres. Se cree que cuanto más tarde se le cuente al pequeño, más difícil será su reacción.

Se aconseja hacerlo antes de los 7 años de edad, durante el período pre escolar.

En las familias que han optado por no revelar el secreto a su hijo se han notado ciertas carencias en el vínculo y un empobrecimiento de la relación paterno infantil. Se considera que, la técnica bajo la cual fue concebido el menor, no representa un problema para el vínculo filial, ni para el correcto desarrollo psíquico y emocional del hijo. El problema se origina con el ocultamiento de la verdad.