Los docentes se han llevado las manos a la cabeza. Y no es de extrañar. El famoso Libro Blanco de Juan Antonio Marina, propone pagar a los profesores y maestros según los resultados que obtengan sus alumnos y estudiantes. Una metodología que lo único que va a hacer, en el caso de que se llegue aplicar en algún momento, es desanimar y desmotivar mucho más a los profesionales que se dedican a la #Educación y que se esfuerzan día a día por mejorar el sistema educativo actual. Pero vamos a analizar bien la situación. 

Está claro que, en España siempre se ha dado vital importancia a las evaluaciones, a los exámenes y a las calificaciones.

Incluso en la etapa de Educación Infantil se reparten boletines de notas a los padres para que vean los resultados finales de sus hijos. Tal es la obsesión por poner "etiquetar con un número a los alumnos", que los centros educativos no se dan cuenta que, hay otras opciones mejores. Así pues, los maestros y profesores tienen la sensación de que simplemente están ahí para impartir las lecciones, corregir los exámenes y redactar las notas. 

Es reconocido por todos que la profesión que desempeñan la mayoría de maestros y profesiones es totalmente vocacional. Esto quiere decir que la gran parte de ellos, disfrutan de su trabajo, que se apasionan y que se esfuerzan por preparar un buen proceso de enseñanza-aprendizaje en sus aulas. Es por eso, por lo que los profesionales de la educación no harían mejor su trabajo si les subieran el sueldo.

Vídeos destacados del día

Casi todas las personas que se dedican la enseñanza se esfuerzan por dar lo mejor a los estudiantes y a los padres, incluso en las ocasiones que son juzgados y discriminados. 

"Cesar Bona, uno de los mejores profesores del mundo, expone que él no haría mejor su trabajo si le pagaran más a final del mes. Admite que a nadie le amarga un dulce, pero que le molesta que se vincule una profesión tan bonita y apasionante con el dinero, porque no es cuestión del salario. La Educación va mucho más allá". 

Pagar más a los profesores y maestros que obtengan mejores resultados sería, sin duda alguna, un retroceso en el Sistema Educativo. Muchas veces, las calificaciones que obtienen los estudiantes no está vinculadas a la metodología que utiliza el profesional. Es decir, un maestro o profesor puede ser realmente bueno en todos los aspectos, pero la evaluación final del estudiante no es buena. Y eso, puede ser por muchos motivos: por un problema familiar en casa, por una desmotivación propia del estudiante, por algún tipo de preocupación, por alguna necesidad educativa especial no diagnosticada... Así que, la proposición de Juan Antonio Marina, puede resultar ofensiva e incluso inútil en la educación actual.