Leo en un conocido periódico que Rajoy añadirá, de ganar las próximas Elecciones, más rebajas al IRPF para los jubilados y aquellos que logren, materia de héroes, el primer empleo.

Buscando el voto que no ha sido capaz de ganarse a lo largo de toda una legislatura Rajoy busca el apoyo, aunque es voto que no suele escaparse el que nace de la mano conservadora, de quien siempre le votó. Por ello, en los Desayunos de RTVE, cuadrilátero donde no habrá de pelearse con contrincante alguno, desgrana una decena de anuncios, con anterioridad no debió de serle apetecible, con insulsas promesas programáticas.

No te pierdas las últimas noticias Sigue el canal Historias

Y entre ellos hay uno que se me suele atragantar, siendo el que viene a proponer que todos aquellos que a bien lo tengan, aunque tarde o temprano se habrá de tornar obligatorio, y deseen alargar su vida laboral, lo ponía un servidor a este antiguo registrador de la propiedad a currar en lo más alto de un andamio o detrás de la barra del bar donde consumí vida y engendré varices, tendrán el beneplácito de su gobierno en la eliminación del IRPF, mientras que a los que gocen de su primer empleo les será perdonado, ¡gran premio!, durante el primer año, logro será que lo logren, en que capaces sean de desarrollar alguna concreta actividad.

Y sin pudor, porque no lo conoce, capaz es de afirmar que  en cuestiones de debates solo quiere acudir a uno, aquí es perspicaz el chavalote, cara a cara con el líder de la oposición porque tiene la convicción, y esto lo afirma un servidor de ustedes, ¡que morro tiene el gallego!, de que con alguno de los otros habría de ser cadáver camino del cementerio.

Y afirma, hipócrita y cachazudo, tranquilo como es por imperativo de nacimiento, que es bueno que haya debates, aunque él se esconda si aventa bombas arropado en su trinchera, a cuatro de nuevo, aunque no haya de acudir a ninguno de ellos, y mantiene que solo tiene el deber de presentarse al duelo presidencial con Pedro Sanchez, a quien sabe de antemano cándido, impreciso y con demasiadas rémoras del pasado, porque, y aquí borda la miseria del despropósito tomando a los votantes que no pertenecen a la estirpe de sus fieles acólitos por tontos, “es mas debate y uno puede cortarse y preguntarse mientras que si son más de dos personas los participantes en la cuestión no hay orden y todo se puede convertir en un lio”.

Y defiende, para terminar, los debates clásicos como aquellos en los que participó con los diferentes líderes socialistas que le salieron al paso disputándole, casi siempre con éxito, pasadas elecciones y piensa este cronista que solo le queda, para rizar el rizo, pedir que sea Urdaci quien le modere el asunto para sentirse como pez en agua propia, porque son, según su pánfilo parecer, los que verdaderamente optan por llegar a disfrutar de aposento en La Moncloa.

Vídeos destacados del día

Y pregunto para terminar, teniendo claro que es imposible  tener la cara más dura:

¿A entendido este buen hombre que el combate a dos, o bipartidismo, ha pasado a mejor vida?

Y pido, si así no fuera, que los votantes se lo demanden.